2019-02-23

Empresa maquinaria 1 Para estimar con precisión


Costos y oportunidades
¿Está Ud. interesado en incorporar tal o cual maquinaria a su establecimiento? ¿Sabe si es la que más se adapta a sus necesidades? ¿Está seguro si se pagará sola? ¿O habrá que extraer recursos de otras fuentes para solventar la inversión? Si está ocupado en contestarse preguntas como las planteadas o bien en evaluar los costos de los equipos que tiene en su empresa, le será de utilidad contar con un método que permita arribar a estimaciones precisas que brinden seguridad y tranquilidad en la toma de importantes decisiones. Aunque dicha precisión no debe atentar contra la practicidad y sencillez del cálculo, a fin de que Ud. no se desanime en el intento y pueda repetir la operatoria las veces que lo desee, luego de cambiar diversas variables referidas al equipo en cuestión, como por ejemplo precio de compra, dimensiones, capacidad de trabajo, horas de uso por año o superficie trabajada por campaña, etc. y ajustar las opciones a los requerimientos reales de su empresa.

Aproximaciones y certezas
En el cálculo de los márgenes brutos de los cultivos -como trigo, soja, maíz, girasol, verdeos y pasturas entre otros- siempre se incluyen los costos debidos a la utilización de la maquinaria. En aspectos como la implantación, la protección del cultivo y posteriormente en su cosecha, participan los equipos que generan parte importante del costo de producción. Y no es menos cierto que los valores considerados corrientemente en publicaciones especializadas y dedicadas a suministrar este tipo de información, son promedios calculados para áreas definidas y aproximaciones de fundamental utilidad para el análisis y presupuestación rápida de la empresa. Al profundizar un poco más en nuestras propias estimaciones, la necesidad impone un análisis más detallado de cada gestión en particular con la evaluación fina de los costos de la maquinaria. Y entonces se hace necesario aplicar métodos, que sin dejar de ser prácticos, permiten aprovechar al máximo la información disponible y controlar minuciosamente nuestros costos. Por ello en las próximas páginas el objetivo propuesto es mostrar un método práctico para el análisis y control de los costos de la maquinaria, partiendo de la información corriente y disponible en nuestro medio.

Unidad de trabajo agrícola (UTA)
Y justamente como punto de inicio presentamos el cuadro Margen Bruto, que
frecuentemente maneja todo productor, empresario o administrador, referido al trigo sólo a manera de ejemplo. En él, vemos como se cargan los gastos en maquinaria de acuerdo a la cantidad de unidades de UTA que consume cada operación.
El uso de la Unidad de Trabajo Agrícola (UTA) es un sistema de medida que permite establecer un punto de referencia entre quienes ofrecen (contratistas) y quienes toman el servicio de maquinaria. La idea es disponer de una unidad de medida práctica y útil para acordar costos, tarifas y uniformar valores de mercado. También resulta de utilidad para quienes presupuestan costos de producción.




La UTA es un valor de referencia para el mercado y no es un costo.

Equivalencias
Cuando comenzó a utilizarse la UTA, hace ya algo más de cinco décadas, entre los trabajos mecanizados más frecuentes el que insumía mayor potencia y por ende mayor cantidad de combustible por ha trabajada era la primer arada con de reja, y por tal razón dicha operación quedó establecida como unidad patrón del sistema. Es decir, con el valor de una UTA. Dicho más descriptivamente, se acordó que el costo operativo de la primera arada con reja equivaldría a una Unidad de Trabajo Agrícola. En otros términos, si por ejemplo el costo operativo de la arada es de US$/ha 27 (febrero 2019), ese será el valor de la UTA. La pregunta que dejaremos pendiente de respuesta para más adelante, con el objeto de no perder el hilo principal de nuestro análisis es ¿cómo se llega a esos 27 US$/ha? También se expresó el valor de dicha labor (su costo operativo) en litros de gasoil por hectárea debido, entre otras razones, a que una de las maneras más prácticas y directas que existen para medir la potencia consumida en cada tarea es justamente el consumo de combustible. Entonces en nuestro ejemplo, con el precio del litro de gasoil a US$/l 1 (aproximadamente) el valor de la UTA será US$/ha 27/ US$/l 1 = 27 litros de gasoil por hectárea. Además, por aquel entonces la inestabilidad de nuestro sistema económico hizo que el litro de combustible resultara un adecuado punto de referencia. Luego con la renovada vigencia de la moneda los valores pudieron expresare en pesos o dólares y también en litros de gasoil como al principio.
Una vez acordada la unidad (primera arada con reja = 1 UTA) se establecen los valores para cada una de las demás operaciones, de acuerdo a la relación promedio que existe entre el consumo de combustible por ha de cada una de ellas y el consumo correspondiente a la operación tomada como unidad. Y así se elabora un cuadro que aparece corrientemente en diversas publicaciones especializadas y que puede verse en estas páginas con el nombre Tabla de equivalencias.


Para qué sirve la UTA
Para acordar los costos de las tareas mecanizadas entre tomadores y prestadores del servicio de maquinaria.

Aclarado algo más el significado y la utilidad de la UTA continuaremos con el análisis de la información disponible.

Más práctica
En nuestro Cuadro de margen bruto, válido tan sólo como ejemplo, los guarismos corresponden a febrero 2019 y como arada se conviene un costo operativo de US$/ha 27 (valor de UTA).
Luego las operaciones presupuestadas y sus relaciones con la UTA son: un disco doble acción (0,6 de UTA), es decir $/ha 27 x 0,6 = US$/ha 16,2; una disqueada con doble acción con rabasto y rolo (0,65 de UTA) igual a US$/ha 18,9 y así sucesivamente. Más adelante en el mismo cuadro se carga al costo dos pulverizadas (0,25 de UTA cada una) igual a US$/ha 13,5 y una fertilizada (0,35 de UTA) igual a US$/ha 9,45. Todos estos valores sumados forman parte del llamado costo directo del cultivo y cada uno de ellos resulta ser, al menos en forma aproximada, una generalización del costo operativo del equipo que lo realiza. En rigor de verdad el costo operativo dependerá del equipo específico con que se realice el trabajo, precio, tamaño, consumo de gasoil que a su vez estará influenciado por las condiciones del terreno, tiempos de uso de la maquinaria, mercado de los servicios con maquinaria en la zona, entre otros.

Conclusión
Presupuestar los costos operativos de su maquinaria le ayudará a manejar mucho mejor la información de uso corriente sobre costos de producción de las actividades de su empresa.

El objetivo de las próximas entradas será mostrar un método práctico que ayude a estimar específicamente los costos de los equipos, a fin de ajustar presupuestos y analizar costos de producción.

























2019-02-18

Empresa maquinaria 5 - Factor eficiencia

El factor eficiencia
En una entrada anterior --con fecha del 4 de mayo de 2018-- se ha desarrollado alguna idea referente a la sensibilidad a las condiciones climáticas y la capacidad de trabajo de los equipos.
En esta entrada, la idea es desarrollar el "factor eficiencia", que se propone como una medida de la eficiencia con la que se usa un determinado equipo, y también la habilidad de quien organiza la tarea y busca clientes o demanda de trabajo con el equipo.
Sabemos que todo trabajo del campo es estacional, que si se pasan los días o semanas, es decir la fecha "óptima" para hacer la tarea, se pierde rinde de cosecha, o la maleza gana cuerpo y será necesario más producto para su control, o que si no se fertiliza o un momento lapso determinado, el efecto sobre el cultivo será menor. 
Los tiempos de traslado pueden ser el problema.

Si se suman todas las posibilidades de uso en el año se tendrá una cantidad de horas que podremos llamar Tiempo Potencial de Uso. Por ejemplo con un equipo para sembrar trigo, se puede trabajar desde el 15 de junio al 30 de julio, considerando una región de siembra donde se establece por decisión del dueño que el equipo ha de trabajar. Descontando los días de lluvia, oreo del suelo, horas nocturnas porque se ha decidido no sembrar de noche, las horas de trabajo posibles en el ejemplo son: 340 horas
Por otro lado, se tiene la capacidad de trabajo del equipo, punto que se analizó en la entrada del 4 mayo de 2018. Se supone para el ejemplo de la sembradora que la Capacidad de trabajo es de 2,25 ha/h. Es decir entonces que si el equipo trabaja las 300 horas que puede trabajar de manera potencial y de acuerdo a las posibilidades que ofrece la estacionalidad de la tarea, entonces la superficie máxima potencial será de aproximadamente 300 horas x 2,25 ha/hora = 675 ha. Puede ocurrir, por ejemplo, que el equipo en cuestión ha sembrado al terminar la temporada 550 ha. Lo cual indica que trabajó unas 550ha/ 2,25ha/h = 244 horas y que la diferencia entre 300 horas y 244 horas es de casi 56 horas. Si es posible saber que ocurrió en esas 56 horas en las que el equipo no produjo siembra, se podrá conocer lo puntos posibles a mejorar para la próxima temporada o campaña.
El problema de los stop inesperados

Posibilidades de ocurrencias en esas horas: lluvias inesperadas, traslados entre campos y entre lotes, roturas inesperadas (que superan a las estipuladas en el coeficiente de tiempo efectivo considerado en el calculo de la capcidad de trabajo), accidentes, problemas de falta de personal, falta algún insumo necesario. Como se ve, algunos pueden mejorarse para la próxima campaña, otros no.
Es posible ensayar una expresión que entregue un coeficiente que exprese la medida de la eficiencia en el uso y cuánto se puede mejorar el mismo en el futuro.  





Donde 
FE es factor de eficiencia sin unidades.
Ct (Ha/h) capacidad de trabajo de equipo en ha/h
TU Tiempo de uso en horas.
TU P Tiempo potencial de uso en horas /campaña.
El mejor resultado es que FE es 1   sea FE = 1 Es el valor máximo alcanzable. Si fuera mayor que 1 significaría que fue subestimado el tiempo potencial de uso.
Si resultara muy lejano de la unidad, por ejemplo 0,4 ó 0,3, ello significaría que el equipo esta subutilizado. 
En este último caso, si se calculara la curva de costo operativo de uso anual, el valor resultante de uso se ubicaría en el sector vertical de dicha curva. En la medida que el FE se acerque a la unidad, si se calcula el costo operativo, al ubicarlo en la curva correspondiente, se encontraría en el sector horizontal de dicha curva. 

Por más información consulte al blog.

 El limite de la ventana de siembra (o de otra tarea en consiederación), marca precisamente el fin de las posibilidades de uso en la campaña.


Datos:

2019-02-12

Sitios, páginas y Apps

El desarrollo de los sitios web, sus páginas web y las aplicaciones son elementos característicos de los equipos modernos, y que se identifican con el aumento de la productividad con un mínimo costo marginal, ampliamente compensado por un aumento en las ganancias. 


Un ejemplo de ello es una aplicación de perfil casi urbano que ayuda a bajar costos en la cosecha. Es una aplicación que conecta a los actores en tiempo real. Cosechadores por un lado y conductores de camión por otro para organizar la logística del trasporte de granos. Es decir ambas puntas se ubican entre si de manera ágil para minimizar desencuentros o tiempos de búsqueda. 

En rigor, cuando decimos aumento de costo marginal, se hace referencia al desembolso de dinero necesario para incorporar la mejora, que en realidad reduce el costo de producción total, mediante el aumento de la productividad de todo el equipo. Y cuando hablamos de bajar costos no solo hacemos referencia al cash sino al tiempo perdido en esperas, dilaciones en el tiempo de las operaciones. Esas pérdidas de tiempo son cada vez más costosas debido a las dimensiones de los equipos. Dimensiones físicas y de poder operativo.

Es que una máquina es grande o chica no por sus dimensiones visibles sino por la cantidad de trabajo que es capaz de hacer en el tiempo. Entre los los factores que determinan el tamaño de un equipo se pueden enumerar: la pericia del operador, el nivel de mantenimiento preventivo practicado, calibraciones o alistamiento de todo tipo más allá del mantenimiento. Un ejemplo de esto último para el tractor puede ser la calibración de su peso, la provisión de neumáticos de las medidas más adecuadas para la tarea (por ejemplo para enfardar con roto, neumáticos angostos), la regulación de la trocha delantera y trasera.
El uso de cubiertas radiales es también un factor importante para el aumento de la productividad de un equipo.
Asimismo, también cuentan para aumentar la capacidad e trabajo de un equipo, la cantidad de regulaciones que se ejecutan desde la cabina, cantidad de regulaciones que se hacen sobre la marcha, comunicaciones con centros de asistencia en lo que hace a repuestos, a resolución de problemas técnicos de todo tipo. Algunos de estos recursos existen desde que existe la maquinaria, como por ejemplo la capacitación del operador. Otros han sido sumados por el progreso de la tecnología aplicada en el tiempo de manera progresiva tales como el rodado radial, la oruga de goma, la plataforma draper en la cosechadora de granos y la plataforma Kemper en la picadora de forrajes.- 

2019-02-04

¿Renovar o reparar?


Evaluación de inversiones

Esta fuera de toda discusión que cambiar o no la cosechadora es una decisión importante porque influye de manera directa en el resultado de la empresa. Hacerlo en el momento oportuno, es un arte que suele diferenciar al contratista exitoso.

El concepto de inversión se refiere a la inmovilización de dinero por un período extenso, entendiéndose por tal, todo aquel que supera al año en duración. Por ello la compra de un equipo de cosecha o de un componente del mismo –por ejemplo una cosechadora—es una inversión.
También es oportuno recordar que en toda inmovilización de capital, se tiene en cuenta un interés debido que el dinero es el bien que siempre resulta exiguo y con más de una aplicación posible. Por ello que a menudo se hace referencia al costo de oportunidad del capital cuando se habla del interés. En otras palabras, “cuanto se deja de ganar” en una inversión alternativa –otra inversión--, por invertir en tal o cual negocio, por ejemplo en la cosecha.
Otro concepto a recordar en este momento es como se decide la tasa de interés a aplicar en cada inversión, siendo útil tener presente para no perderse en comparaciones inapropiadas, que se diferencia entre inversiones de bienes y servicios por un lado, e  inversiones financieras por otro. En las primeras, se invierte en bienes o servicios a fin de lograr un resultado económico, en tanto que es las segundas, se invierte en dinero para obtener también un resultado económico. Ambos grupos tienen operatorias, ciclos de recuperación,  rindes y riesgos diferentes. Y cuando se define una tasa de interés es prioritario hacer esta diferenciación, resultando no real si se considera una tasa financiera en la compra de bienes durables (cuya vida útil es mayor a un ciclo productivo o a un ejercicio).
En el caso de la maquinaria (bien durable típico) la tasa que se suele considerar ronda entre 7 y el 9 % anual, teniendo  en cuenta otros dos conceptos: a) la inflación del dinero se calcula por separado a fin de buscar su compensación, y b) la amortización es otro concepto diferente y por ende se calcula por separado. Ambos conceptos no se detallan en este momento y se dejan para otra oportunidad.
Cuando se cambia una cosechadora, se hace en función de mantener la competitividad de la empresa en el mercado, con equipos que ofrezcan seguridad de funcionamiento (menor probabilidad de roturas y por ende pérdidas de tiempo a la hora de trillar) y también reducción de costos de reparaciones. Es decir, una máquina nueva requerirá menos reparaciones (o ninguna) que una usada. Comparativamente habrá gastos que ocurren en las dos máquinas como los cambios de aceite, filtros, limpiezas. También serán los mismos gastos los de combustible y mano de obra. Los gastos diferenciales serán las reparaciones por roturas debido al uso y al desgaste de la máquina usada, que estarán ausentes en la nueva.  A fin de simplificar el cálculo y reducir la posibilidad de errores en el mismo, se consignan las diferencias entre las dos alternativas y se obvian los gastos comunes a ambas.
A fin de ejemplificar el tema, se considera  la evaluación de inversión entre dos alternativas referentes a la compra de una cosechadora nueva  que cuyo valor de compra es u$s 300.000 y su vida útil en la empresa se estima en 5 años al final de los cuales su valor de reventa es u$s 125.000 versus reparar a nuevo la máquina existente lo cual tiene un costo de u$s 40.000 y que tendrá los siguientes gastos adicionales respecto de la nueva: 1er año u$s 10.000 2do año u$s 15.000; 3er y 4to año u$s 20.000 c/u y al 5to u$s se obtienen U$S 50.000 por la venta de la máquina en el mercado del usado.  La tasa de interés considerada es del 8% anual.

En la Figura 1 se resume el cálculo de evaluación de la inversión:
Columna 1) cada año de los cinco, definiendo como año cero al de la eventual compra de una nueva o reparación de la usada.

Columna 2) Coeficiente para el cálculo del valor actual de cada erogación o entrada de dinero por la venta del equipo. El valor del coeficiente depende el tiempo trascurrido desde el momento de la erogación y de la tasa de interés (8 %). Ejemplo: en el año cero el coeficiente es 1 y su cálculo es 1/(1+0,08)0; en el año uno el coeficiente es 0,9259 y su cálculo es 1/ (1 + 0,08)1   y así sucesivamente.
Columna 3) son las erogaciones y entradas de dinero ocurridas en cada año con la máquina usada. En el año cero, se repara la máquina con una erogación de 150.000 dólares; en el año uno la erogación en reparaciones de la usada asciende a 10.000 dólares; en el año 2 a 15.000 dólares, y así sucesivamente.
Columna 4) Son los valores actuales de la erogación de cada año. Cada valor actual se calcula multiplicando la columna 3) por la columna 2). Cada monto se trae desde el  futuro al presente afectándose por el interés del dinero y por el tiempo correspondiente. La tasa aplicada es el 8%, como se dijo anteriormente en este mismo trabajo.
Columna 5) son las erogaciones y entradas de la cosechadora nueva. En el año cinco la entrada de dienro es debido a la venta de la unidad por ello su signo es positivo.
Columna 6) son los productos actuales correspondientes a la cosechadora nueva. Es el resultado de multiplicar las columnas 5) por 2).
 A través del cálculo, con los datos cargados la máquina nueva al término de 5 años ofrece un total de erogaciones (u$S 214.928) mayor a las erogaciones de la usada (u$s 168.668). La diferencia a favor de la usada es de U$S 46.260 (214.928 – 168.668).
Sensibilidad de los resultados
Los datos con los que se hacen los cálculos, no son exactos debido a la gran cantidad de variables que intervienen, y para mencionar algunos se señala: la tasa de interés, el tiempo de reposición de la cosechadora, el valor de los insumos y el valor de la mano de obra de taller aplicados  a la reparación de la usada.  Es decir en el ejemplo se puede calcular cómo varía la diferencia entre las opciones con el incremento de algún componente de la referida erogación. Entonces, una manera de evaluar la calidad y confiabilidad del resultado, es establecer su estabilidad  ante cambios en alguna de las variables consideradas. Por ejemplo, se puede prolongar el tiempo de cambio de la cosechadora (su vida útil), condiciones que se expresan en la figura 2.

Al aumentar la vida útil de la cosechadora, es decir al postergar su cambio, la diferencia entre las opciones se reduce a U$S 14.705 manteniéndose de todas maneras la conveniencia de  reparar la usada.


Los conceptos vertidos en este trabajo, apuntan a considerar uno de los métodos de cálculo para la evaluación de inversiones, haciendo centro en la renovación, o no, de una cosechadora. Los valores establecidos a manera de datos, están en el plano de la discusión y por ello se recomienda fuertemente, trabajar con los valores propios de cada empresa.
Para tener en cuenta:
Sólo se consideran las erogaciones que se diferencian entre las dos opciones a tener en cuenta –renovación de la unidad o reparación de la existente-- con lo cual se gana en claridad de cálculo y se reducen las posibilidades de cometer errores.
Es importante tener los valores propios de la empresa, a fin de alcanzar resultados más ajustados con la realidad.



2019-01-29

Empresa maquinaria - Amortizaciones


Para no quedarse

Unas de las claves para mantener el equipo es la renovación de cada unidad en el momento oportuno. Un error en este concepto puede costar muchas hectáreas de trabajo, cuando no demoler parte de la empresa misma, llegando muchas veces hasta su desaparición.

Si está pensando en el futuro de su empresa o delineando algún futuro escenario probable, es muy atinado estimar los costos que le generará la operación de nuevos equipos, con los que deberá contar para mantenerse competitivo. Será necesario afinar el lápiz para bajar costos. Compare sus estimaciones con alternativas de adquirir otras máquinas de menor valor, particularmente si bajan las hectáreas a trabajar.
Mucho se habla de costos operativos, y en ellos se incluyen los gastos como el combustible, la mano de obra, el mantenimiento y reparaciones de los equipos, los gastos en personal el cual además de las remuneraciones considera la comida, los traslados de la misma gente y el funcionamiento del campamento como es requerido.
Otro rubro de importancia operativa es el transporte del equipo en ruta, carretones, peajes, tiempos requeridos para los viajes, sólo para empezar a delinear costos.
Para lo último quedan las amortizaciones, que de no considerarlas, tal omisión comenzará a sentirse sin excepciones en el corto o en el mediano plazo.
“Yo no amortizo el equipo en esta época porque si lo hago no salgo a trabajar” se escucha algunas veces de boca de algún trajinado contratista. “Salgo al menos para pagar los sueldos, o para mantener al cliente” también se sostiene no pocas veces.
Será bueno tener en cuenta que si paga los sueldos sin amortizar lo hará por pocas campañas, ya que de a poco va abandonando su equipo al desgaste y también a la obsolescencia, implacable y veloz típica de nuestra época.
Y si lo hace para no perder el cliente quien no le permite amortizar sus herramientas, mejor sería que ese negocio con dicho cliente lo concretara la competencia. Luego cuando se queden afuera del mercado quienes no amortizan, los mismos clientes irán a buscar a los que sí lo hacen.
Si así no se puede trabajar o hacer negocio, algo no está adecuadamente manejado, porque no amortizar es asegurarse la desaparición del mercado por parte de la empresa maquinaria.
Asimismo es oportuno señalar que existen métodos para aplicar una amortización que tienen que ver con la contabilidad de la empresa o con regímenes impositivos determinados. No obstante en estas líneas se ve a la amortización como la herramienta que permite reponer a tiempo cada unidad, a fin de mantener a la empresa de manera competitiva en el mercado del servicio con equipos.

Depreciación
Hay sin duda varias maneras de practicar la amortización del equipo, lo importante es mantener una, constante en el método, y si se cambia, tener muy en claro cuál es el nuevo procedimiento y hacia cual puerto nos lleva. Si Ud hace una rotación de unidades, y todos los años cambia una, y tiene como resultado que cada unidad es remplazada en tiempo y forma como para mantener actualizado y en óptimo funcionamiento el equipo, resulta ser un procedimiento más que adecuado. Por el contrario, si sabe que su equipo no tiene la misma competitividad que hace un par de campañas pasadas, aunque tenga las mismas prestaciones, piense cómo será su equipo en dos o tres años. Y entonces tome las decisiones necesarias antes de que sea tarde y empeore la situación de la empresa y de quienes trabajan en ella.
A esta altura de nuestro análisis, podemos hacer referencia al término depreciación y recordar que por él se entiende la declinación del valor de la maquinaria debido a la edad, el uso, o la aparición de nuevas tecnologías que la vuelven obsoleta. Para compensar la depreciación y no perder el valor de la máquina, se carga una amortización sobre el costo operativo.
La depreciación de una máquina se encuentra comprendida en los llamados costos fijos que además incluyen, o deberían incluir, interés del dinero invertido, la guarda, los seguros y los impuestos que no se pueden cargar en forma directa en lo que se cobra por el servicio brindado a terceros con el equipo. Otros son los costos variables, que esta vez escapan al presente análisis.
La amortización puede ser aplicada en períodos anuales y entonces para calcular la amortización anual de una máquina en particular, tome lo que paga por ella, réstele lo que piensa obtener cuando la venda, y divida la resta por los años que estima ser su dueño. Por ejemplo, suponga una pulverizadora autopropulsada de $ 900.000 de precio de lista (en estos cálculos siempre nos referimos a valores sin IVA). Como Ud. realiza un "buen negocio" y obtiene un descuento de $ 15.000, paga por ella $ 885.000. Además espera venderla a $ 200.000 luego de usarla durante 7 años. La amortización anual será de $ 97.857 por año ($ 885.000 menos $ 200.000 dividido por 7 años).
Recordemos que lo analizado se llama depreciación económica. Existe también la depreciación impositiva, que es la porción de valor a nuevo de la máquina, que los organismos oficiales (municipios, etc.) restan, para calcular las patentes o impuestos conque gravan dicha máquina.

Tanque y tractor
Suponga que Ud. compra un tanque para el agua limpia con 3 años de uso. Paga por el $ 30.000, cuando uno nuevo de lista sale $ 50.600. Cuando lo venda luego de usarlo 10 años, espera recuperar $ 15.000. Quiere decir que la amortización anual estimada es $1.500 por año.
Entonces la pulverizadora y el tanque tienen una amortización anual total: $/año 97.857 + $/año 1.500 = $/año 99.357.
Considerando 2,5 meses de trabajo incluidos los tiempos de viaje, al trabajar unas 15.000 ha/año el equipo completo tendrá una amortización por ha de $/año 99.357 / 15.000 ha/año = 6,63 $/ha de amortización.
A este valor deberá sumarse el interés al capital, tema que dejamos para otro análisis.
Bajando el costo
Una manera de bajar el costo de la amortización, es aumentar la superficie trabajada por año. Por ejemplo si se trabajan 18.000 hectáreas, siempre que la ventana de operación anual (sumadas todas las ventanas de los lotes y/o cultivos en los que se trabaja) lo permita, se tiene la nueva situación: $/año 99.357 / 18.000 ha/año =5,52 $/ha de amortización.
Es decir que al sumar 3.000 ha de trabajo anuales, el costo de amortización baja de $/ha 6,63 a $/ha 5,52. Asimismo, el cambio implica una mayor facturación de la empresa.

Amortización ¿costo fijo o variable?
Depende del uso anual que le imprima a su equipo. Solo a los fines de cálculo se supone que una máquina tiene una vida útil (algo así como el período de tiempo promedio aproximado durante el cual se usa y luego se vende), expresada en años (15 para un tractor, luego del cual es posible que se vuelva obsoleta) y en horas (12.000 para un tractor luego del cual es posible que su desgaste disminuya su rendimiento en el trabajo). Son valores prácticos que solo sirven para estimaciones. Dividiendo las horas por los años, se tiene un valor en horas / año (12.000/15 = 800 h/año) llamado punto de indiferencia. Si el uso anual de una máquina supera el punto de indiferencia, la amortización será un costo variable "porque su reposición probablemente ser cuando se gaste". De lo contrario ser  fijo porque su reposición probablemente será antes de que se gaste.







Lo que no se amortiza
A veces en el campo se escucha “este tractor es tan viejo que no vale nada”.  Entonces  "si ya es vieja y no vale nada, démela que me la llevo", como dice un avezado conocedor de costos de maquinaria.


Curva del costo operativo.Más allá del equipo que se trate la curva del costo operativo tiene siempre la misma forma. Es asintótica a los ejes de coordenadas, es decir se hace prácticamente  paralela a ambos y por ende no los toca. Y en ella se ve como a medida que aumenta el uso anual baja el costo operativo hasta hacerse constante. Es decir aplicado un uso anual determinado, el costo se encuentra minimizado. A partir de ese valor de costo, no sirve agregar trabajo para bajar costos. Si fuera necesario bajar costos más allá de ese valor será necesario replantear la empresa con otros valores de equipos o bien con tiempos más prolongados de amortización. Esto último implica cambiar los equipos más tarde, camino que siempre será mejor que no amortizar. Finalmente puede decirse que la dilución de la amortización en el tiempo es el principal factor que hace bajar los costos con el aumento del uso anual.









Nota: el gráfico es orientativo, no pertenece al equipo analizado en el texto.




2019-01-25

Menos mal que las máquinas no hablan

El sector maquinaria hoy se enfrenta decididamente a más de una encrucijada, alguna coyuntural otra de tipo crónico.
Todos saben que el sector de la industria de la maquinaria agrícola transita una crisis derivada de la situación económica, trabada en un círculo duro de romper. El panorama en este plano se puede resumir en pocas palabras como carencia de crédito a tasas blandas, baja inversión en bienes de capital es decir pocas compras de equipos, lo cual trae aparejado un exceso de usados en los
stocks de los concesionarios. La seca que castigó los rindes hace unos meses, en las decisiones del empresario del campo influye menos debido a que él sabe de estos inconvenientes y los digiere en buena medida. Además, ya pasó. De esa crisis se sale, como en el pasado con la reactivación del crédito, la necesidad de la renovación de equipos, la aparición de la rentabilidad del negocio agrícola de la mano de buenas cosechas, de mejoras en los precios, de la demanda mundial de alimentos.

La otra crisis, es la del nivel de conocimiento en los operadores y gerentes de equipos en las empresas del campo. Y más allá de lo que muchos creen, esta crisis no es de ahora. Es crónica. Algún memorioso puede recordar que, en la época de la labranza, digamos hasta los ochenta, quienes sabían sembrar ganaban mejor que los que sabían arar, disquear, pasar un escardillo o una rastra de dientes. Quienes sabían manejar un rastrillo o una cortadora por lo general eran tan considerados como los que sabían arar. Con el trascurrir del tiempo muchos aprendieron a sembrar, y en ello ayudó mucho la aparición y difusión de la siembra directa. Aunque costó tiempo que se difundieran los conocimientos referentes a la puesta a punto uso y conservación de las sembradoras. Pocos operadores de equipos alcanzaron el nivel de operación necesario de manera oportuna. Un experto conocedor de estas máquinas, cuando analizaba equipos en uso y sus operadores solía decir “menos mal que las máquinas no hablan” en clara referencia a las razones del mal desempeño del equipo. Y ello no es porque el alcanzar el buen nivel para operar un equipo sea dificil. Más bien es dificil porque no se toma el problema en su cabal dimensión
Más recientemente y ya desde hace varios años, el que sabe aplicar fitosanitarios es mejor remunerado que el que sabe hacer otras operaciones mecanizadas.
Los operadores de equipos como las cosechadoras de granos o las picadoras de forraje son considerados en otro nivel, debido a que manejan máquinas más complejas y que están más cerca de la recolección del resultado del cultivo que los otros equipos y sus operadores.

Con la llegada de la agricultura de precisión se amplió de manera significativa el abanico de temas a aprender por parte del operador de equipos, para sacar provecho de la tecnología disponible. De más esta decir, que ello implica aumentar las prestaciones obtenidas de los equipos y su productividad. Y por ende, bajar los costos de producción. Es decir el operador además de poner a punto una sembradora, elegir una pastilla para la pulverizadora, o nivelar una rastra de discos, precisa entender de computación y de operación de los equipos desde las pantallas táctiles que lleva la cabina.
Y todo lo anterior a la agricultura de precisión para nada ha perdido vigencia, más bien se actualiza cotidianamente con el avance de los sistemas hidráulicos, eléctricos, y las exigencias de la nueva genética de las semillas la aplicación de nuevas estrategias de manejo de cultivos, entre otros aspectos.
Lo cierto es que cuando alguien se queja de que una máquina no funciona de acuerdo a las expectativas, se rompe más de la cuenta o “no rinde” lo esperado, el problema suele estar en la cabina y en la falta de capacitación y entrenamiento del operador. Y las razones pueden ser de lo más variadas, lo que no es recomendable hacer es soslayar la falta de capacitación, debido a que ello cuesta tiempo y dinero. 
Se escucha con frecuencia el planteo de que la tecnología desplaza mano de obra la cual podrá ser verdad pero en otra época. En la actualidad la tecnología desplaza mano de obra carente de capacitación y entrenamiento.

Breve prospectiva del sector maquinaria que incluye a fabricantes y usuarios

La evaluación de inversiones es un capítulo trascendente en el tema maquinaria y empresa. Solo que se lo suele manejar en el trajín diario de los negocios, como si estuviera en "piloto automático". Es decir todo el mundo lo maneja de manera intuitiva, sobre entendida. En este blog se pretende levantar el foco, ver un poco más a larga distancia que lo corriente, pretendiendo ser una ayuda en la toma de decisiones. En el contexto de actualidad, se puede hacer el siguiente análisis.

El 19 % de los dueños de campo tienen cosechadoras, un índice del protagonismo que tienen los contratistas como usuarios compradores de equipos, nos comenta Sergio Marinelli de Venado Tuerto, un referente en varios aspectos, como productor, contratista e impulsor de nuevas tecnologías.


Por otro lado, podemos decir que el sector de los contratistas esta en una situación ajustada económica y financieramente hablando.



Ello es así debido a que ahora estan cobrando en pesos los trabajos que hicieron hace 30, 60 y 90 días atrás. Y los que hagan por estos días, siembra, pulverización o fertilización, los cobrarán en esos términos y en pesos.

Ahora, bien varios de sus insumos importantes evolucionan en dólar como el gasoil y los repuestos de las máquinas y bien las mismas máquinas. Además no tienen financiación o bien la que pueden ofrecer las empresas proveedoras de equipos. En otros insumos como el gasoil se puede pagar en algunos casos a 30 días como largo plazo. Estan "algo" apretados. El puede ser una fuente de ingresos buena para la cadena producción, pero no esta claro que puede tomar el contratista, de esa fuente. Así las cosas, se hará una caja chica con el trigo para pagar deudas, reparar algún equipo que precise. Y se podrá con este recurso, llegar a la gruesa. En ese momento se comenzará a pensar en alguna inversión en equipos nuevos o en renovación de equipos. 


EL caso de los fabricantes, están faltos de crédito o bien de tasas que son admitidas por los compradores, tasas de 1 dígito. Claro que con los niveles de inflación es un poco dificil que se den este tipo de tasa. 

Entre los que menos sufrieron el año pasado, tal vez figuren los proveedores de sembradoras, que si bien tienen una baja importante respecto del año anterior, no es tan grande esa baja como en el caso de tractores, cosechadoras, cabezales, autodescargables. En todo caso habrá que esperar a abril para que comience algún movimiento de inversiones, que será con los primeros dineros de la gruesa. Lo cierto es que antes de esa fecha, pocos gastarán o invertirán a cuenta.




El servicio en la web


Los sitios web forman parte del conjunto de avances logrados en maquinaria agrícola que se han logrado en los años recientes.

Es sabido que los términos agricultura de precisión, navegación satelital, conectividad, tienen implicancias prácticas en el manejo de los equipos y en los niveles de rendimiento que se van alcanzando en el trabajo mecanizado del campo. Es decir, ayudan a aprovechar mejor los insumos tales como: el tiempo disponible para cada tarea, la superficie destinada a la siembra, y por supuesto, el agua, el combustible, las semillas, los fertilizantes y fitosanitarios. Estos son más precisamente dosificados y distribuidos tendiendo a maximizar cada vez más el resultado obtenido en las cosechas.


Tales sitios web son conocidos en el ambiente de la maquinaria hace más de 10 años, pero con el paso del tiempo, se han trasformado en recursos cada vez más completos y más amigables. Y en los últimos 2 o 3 años más o menos según la región del mundo, se han difundido con más o menos velocidad entre los usuarios de equipos agrícolas.
La pantalla de la computadora de abordo, 
la misma información en un celular, 
PC o Tablet en cualquier parte del mundo.

Y de esta manera es cada vez más fácil acceder a la información que se encuentra en el sitio web de una compañía específica dedicada al desarrollo y comercialización de equipos y servicios. Resulta que hace un tiempo, estos sitios web solo informaban sobre los modelos de la marca y sus características técnicas. Con estos desarrollos, a los sitios le suma un área cada vez más importante, conformada por diferentes páginas web, enfocadas hacia el servicio y operatividad de cada equipo. Con el tiempo y el desarrollo de la conectividad, estos servicios o sitios web son cada vez más ágiles y completos.

En estas páginas web, se ofrece información referente a un equipo que trabaja en el campo, más allá de las características técnicas de los equipos que la empresa o marca ofrece. En esta página, la información es mucho más dinámica y funcional que en una página “tradicional” del rubro, descriptiva. Por ejemplo, en el caso de la cosecha, desde la página y a través de la comunicación por red de celular, el usuario puede ver la ubicación de su equipo metro a metro en el lote, la velocidad de avance y toda la información que brinda el monitor de cabina. Es decir, como antes, el operador puede ver toda la información en el monitor de abordo, pero además la misma información en tiempo real se observa en un teléfono, o computadora, o Tablet, en el sitio web. Y es así, desde el escritorio o desde cualquier parte del planeta, en tiempo real. Por supuesto siempre que disponga de señal y conectividad necesarias. Lo mismo cabe para otros equipos como sembradoras, fertilizadoras, pulverizadoras, picadoras de forraje, entre otras. 


Asimismo, la información que se emite de cada máquina, es subida a la nube de Internet, y luego puede ser aplicada a la regulación o control del mismo equipo y otros. Es decir, con la información disponible, se pueden comparar prestaciones del mismo equipo en diferentes situaciones (campañas, lotes) y por lo tanto se pueden mejorar estas prestaciones, sencillamente por comparación entre diferentes situaciones y la puesta a punto de cada caso. Y también se pueden hacer comparaciones entre equipos, con el mismo objeto de mejora de prestaciones.
Equipos intercomunicados y comunicados con los
 centros de trabajo como acopio o provisión de insumos. 
También comunicados con otras empresas o fuentes 
como las de servicio a los equipos, a
sesoría agronómica entre otros.


Siguiendo en la misma línea de trabajo, si el usuario comparte información con el concesionario o prestador de servicio, este podrá informar al operador sobre eventuales anomalías de funcionamiento de los equipos, y adelantar o sugerir la solución conveniente. Por ejemplo, nivel bajo de aceite en un cárter, temperatura de funcionamiento de un motor o de un sistema hidráulico. Otro que puede interactuar en el panorama es el asesor agronómico con las prescripciones de cada caso referentes al manejo de un lote o de un cultivo, por ejemplo, rinde a cosecha de un híbrido.  

Otros ejemplos de uso, pueden los mixers en un patio de comidas de un tambo o de un feedlot, pulverizadoras control de plagas, fertilizadoras, picadoras de forraje.  

En la producción de alimentos, estas páginas son de gran utilidad para ajustar la información referida a la trazabilidad de los productos del campo. 
El vídeo muestra de manera resumida algunas de las posibilidades que ofrece una de las plataformas web o sitios web que se ofrecen en el mercado: