2026-04-27

Tractor. Protocolo operación y mantenimiento

  Controles diarios

Los controles diarios a realizar antes de poner en marcha el tractor son:

1. Verificar que el tanque de combustible haya sido llenado la noche anterior.

2. Si a la salida del tanque hay una llave de paso, constatar que esté abierta.

3. Controlar el nivel de aceite del cárter. Cuando el motor tiene un enfriador de aceite (radiador de aceite) es bueno ponerlo en marcha 1 o 2 minutos hasta que se llene dicho enfriador, detener el motor y luego medir el nivel de aceite. El tractor debe estar en posición horizontal. El nivel de aceite se encontrará entre el mínimo y el máximo de la varilla. Agregar aceite si hace falta..

4. Controlar la tensión de las correas, la presión de las cubiertas y el estado del filtro de aire.

5. Controlar el nivel de aceite del sistema hidráulico. Cuando el tractor trabaje con máquinas con motores hidráulicos, el nivel de aceite debe estar cerca del máximo de la varilla.

Cómo poner en marcha el tractor

1. Colocar las palancas de cambio de velocidad en punto muerto.

2. Colocar el acelerador de mano en la mitad de su recorrido.

3. Poner en contacto y soltar la llave o el pulsador tan pronto como haya arrancado el motor.

4. Luego de unos segundos colocar el acelerador para una menor velocidad.

5. Controlar que se apague la luz de presión de aceite del tablero, y si hay un manómetro con escala observar que se mantenga en valores normales. Caso contrario detener rápidamente el motor y recurrir a un taller autorizado.

6. Si el motor no arranca espere un minuto antes de repetir la operación, de manera de no agotar la batería rápidamente.

7. Poner el tractor en movimiento en seguida, sin acelerar, para que el motor alcance la temperatura de funcionamiento lo más pronto posible. Si se lo deja regulando en vacío demorará en alcanzar la temperatura de trabajo, lo cual resulta perjudicial para la vida del motor.

 

Cómo parar el motor

Para detener el motor luego de un tiempo prolongado de trabajo es conveniente desacelerarlo de a poco; en un primer momento llevar el acelerador de mano a un punto medio de su recorrido dejándolo en él 1 a 2 minutos. Luego colocarlo en otra posición menor de aceleración durante otro minuto, para finalmente detener el motor con el acelerador en mínima aceleración. La detención brusca aumentará la temperatura debido al corte de la circulación de agua o aire de enfriamiento. Esta recomendación es también válida para los motores sobrealimentados no sólo por las razones recién esgrimidas sino para evitar que el eje del turbocompresor continúe girando por inercia sin lubricación luego que el motor se detiene, con lo cual se acortaría sensiblemente la vida útil de aquél.

 

    Cómo asentar el motor

1. Debe trabajar entre 300 a 400 horas (Cantidad variable, y el tractorista la evalúa con de acuedo a su experiencia) con a máquina más pesada al tiro que va a utilizar durante su vida útil, con la carga que operará corrientemente, con el acelerador a fondo, y la marcha inmediata inferior a la aplicada normalmente.

2. Se respetarán las indicaciones sobre cambios de aceite y filtro que figuren en el manual de uso.

 

     Sistemas de enfriamiento

Los más difundidos hasta el momento para motores diésel son los sistemas de enfriamiento por agua y por aire. En ambos casos su misión es mantener la temperatura de funcionamiento dentro de los límites establecidos por el fabricante. Sin embargo, la falta de mantenimiento apropiado, sea por olvido o por desconocimiento de quien opera la máquina, hace que dicho sistema pierda eficacia. Ello origina muchos problemas en estos valiosos componentes de los equipos durante el trabajo, que en definitiva no hacen más que ocasionar grandes reparaciones e incrementar costos. Cuando el motor trabaja frío se desgastan prematuramente ciertas partes, como los cilindros, aros y cojinetes. También se genera un aumento en el consumo de combustible que se quema de manera incompleta, lo cual produce exceso de residuos barrosos, sustancias ácidas y agua que se acumulan en el cárter, acortando la vida del aceite y contribuyendo a la corrosión de los metales. Asimismo, es importante la reducción de potencia disponible y la mayor generación de humo que incrementa la contaminación del medio ambiente. El aumento de la temperatura por sobre los valores normales produce la desnaturalización del aceite que interrumpe la película lubricante interpuesta entre las partes metálicas en movimiento, las que comienzan a rozarse mutuamente generando primero la fusión entre sus superficies de contacto y luego la fundición del motor.

 

A continuación, se analizan su constitución y funcionamiento, lo que permitirá comprender mejor las prácticas a seguir para preservar su vida útil.

 


 

 

 

 

 

Figura 1. Sistemas de enfriamiento

 

 

 Sistemas de enfriamiento

              Enfriamiento por líquido

Está compuesto por el radiador, la bomba de agua, el termostato, el ventilador, las correas y poleas, las mangueras, las cámaras del block motor, y el líquido refrigerante.

              Radiador. Su función es disipar el exceso de calor producido durante la combustión hacia el aire del ambiente a través del líquido refrigerante por su interior.

Se compone de dos cámaras, superior e inferior, conectadas entre sí por una serie de tubos rodeados de aletas que aumentan la superficie de disipación del calor.

La cámara superior recibe el líquido caliente que proviene del motor, impulsado por la bomba, y continúa su circulación enfriándose en el interior de los tubos en tanto se dirige hacia la cámara inferior para luego ingresar nuevamente en el block.

Estos sistemas trabajan a mayor presión que la atmosférica, con el fin de elevar la temperatura de ebullición del líquido de enfriamiento. Ello se logra utilizando la tapa del radiador con dos válvulas, una de presión y la otra de depresión, que permite la circulación del fluido desde y hacia el botellón de expansión, a través de una manguera de plástico o goma. Cuando la temperatura, y por ende la presión, alcanza un valor determinado, se abre la primera válvula que deja salir el exceso de vapor y líquido hacia el botellón. Luego, cuando la temperatura disminuye, y también la presión, la otra válvula permite reponer el líquido desde el botellón, evitando así la formación de vacío.

Para su cuidado verificar periódicamente que la tapa del radiador se mantenga limpia de sarro y en buen estado de funcionamiento. Cuando su junta de goma o la válvula no estén en buenas condiciones reemplazar la tapa por una nueva.

Por su parte el mantenimiento del radiador se basa en preservar limpia su parte externa “manguereándola” en sentido inverso a la circulación de aire; y cuidar su limpieza interior así como la de los conductos del block, cambiando el líquido de enfriamiento, y limpiando a presión el circuito en un taller especializado, con la periodicidad indicada en el manual de uso.

              Bomba de agua. Es del tipo centrífuga y está compuesta por un núcleo de paletas que empujan el líquido caliente desde el block hacia el radiador. Se acciona por el cigüeñal del motor a través de una correa en "V". En general no presenta problemas, pero de existir se procede a cambiarla por una nueva, operación sencilla y que insume poco tiempo.

              Termostato. Es una válvula que regula el nivel calórico del líquido refrigerante.

Cuando el motor está frío el termostato se cierra y anula al radiador enviando el líquido, a través de una derivación, de nuevo al block a fin de que aumente rápidamente la temperatura.

Por el contrario, cuando el calor es suficiente la válvula se abre y permite la circulación hacia el radiador manteniendo la temperatura en los niveles deseados.

El termostato es una garantía de que el motor funciona en el nivel calórico correcto. Jamás quitarlo del circuito. Es muy importante que abra a la temperatura grabada en su cuerpo. Si funciona mal o se lo saca del circuito, el motor no trabajará a temperatura conveniente. Si se desea controlar el estado del termostato, colóquelo en un recipiente sumergido en agua suspendiéndolo del borde del mismo con un hilo metálico que lo sujete desde la válvula mientras esté cerrada (que pase entre las paredes de la válvula). Coloque también un termómetro y póngalo en la hornalla de la cocina. Cuando el termostato abra fíjese la temperatura que marca el termómetro. Si no es la correcta debe reemplazarlo.

              Ventilador. Su función es impulsar aire del ambiente a través de las aletas del radiador para disipar el calor producido en la combustión.

Asimismo, provee aire refrescante al block manteniendo la temperatura en los niveles deseados.

Se ubica entre el radiador y el motor y es accionado por el cigüeñal a través de la correa que también mueve a la bomba de agua.

              Correas y poleas. Las poleas del cigüeñal, bomba de agua, y ventilador están relacionadas por una correa "V" que debe tener tensión correcta, pues si está floja patina, quemándose en poco tiempo, además de perder eficiencia el ventilador y si fue tensada en exceso se sobrecargan y arruinan los rodamientos o bujes de las poleas. El mejor control consiste en presionar la correa con un dedo a la mitad de la distancia entre las poleas y cerciorarse que la flexión sea de 1 a 1,5 cm.

              Mangueras. Son los conductos de goma que conectan el block con la bomba, el radiador y la calefacción de la máquina.

Se les debe hacer un control periódico que tenga en cuenta su estado general. No deben existir resquebrajaduras por envejecimiento, rajaduras o pinchaduras que permitan la fuga del líquido.

Párrafo aparte merecen sus abrazaderas, cuyo ajuste y buen estado no deben permitir la fuga del fluido, recurriendo al cambio inmediato del elemento que acuse deficiencias.

              Cámaras del block. Son las cavidades del block que, llenas de refrigerante, envuelven a los cilindros y se mantienen limpias y libres de incrustaciones si se utiliza el líquido de enfriamiento adecuado.

También es imprescindible que la junta de la tapa de cilindros esté en buen estado, pues que si no el contenido del circuito de refrigeración se mezclará con el aceite del cárter originando graves fallas en la lubricación y la rápida fundición del motor. Esto se detecta, por ejemplo, cuando aumenta inesperadamente el nivel de aceite del cárter y cambia el color del líquido del radiador que burbujea con el motor en funcionamiento.

              Líquido de enfriamiento. Utilizar el líquido adecuado previene gran cantidad de problemas en el circuito de refrigeración.

Si se recurre al agua corriente o de pozo, porque es de bajo costo, hay disponibilidad y enfría bien, se debe recordar que:

* Si la temperatura ambiente es suficientemente baja, se congela.

* Hierve y se evapora a los 100oC.

* Oxida y corroe los metales.

* Si contiene sales formará depósitos e incrustaciones en las paredes del block y del radiador achicando la sección de los conductos hasta taparlos totalmente. A medida que esto ocurra la capacidad de enfriamiento del sistema disminuirá y comenzarán los problemas de temperatura. Cuando se limpien las incrustaciones con desincrustante, el radiador quedará como un colador lleno de agujeros, y habrá que sustituirlo.

Todo esto se evita utilizando líquidos refrigerantes que contienen anticongelantes, que hierven a mayor temperatura que el agua, y mantienen limpios los conductos.

Si por algún motivo debe recurrirse al agua, ésta deberá ser destilada, hallarse libre de sales, y trabajará eficazmente siempre que no se congele. Si se está en una zona de aguas duras, utilizar agua destilada o de lluvia. También es bueno la aplicación de antiincrustantes, pero siempre que se lo haga desde el comienzo de la vida del radiador, pues en caso contrario, al disolver las incrustaciones se destapan los agujeros producidos por éstas en las paredes de los conductos y se producen las fugas correspondientes.

En zonas frías deben utilizarse anticongelantes. Si el agua se congela reventará el radiador y el block del motor. Hay quienes para mayor seguridad drenan por la noche el agua del sistema de enfriamiento.

Si el botellón de expansión es transparente a simple vista se podrá ver el nivel del líquido. Si el motor está muy caliente y se necesita agregar refrigerante, hacerlo en pequeñas cantidades y con el motor funcionando, a fin de evitar rajaduras en el block.

             Enfriamiento por aire

El segundo sistema es el enfriado por "aire". Sus componentes son: turbina, manga guía de aire, aletas de cilindro y cabeza de cilindro, chapas deflectoras, correas y poleas.

              Turbina, correa y polea. La correa que transmite movimiento a la turbina es en “V” y estará debidamente ajustada a fin de que no patine, pero no demasiado para no sobrecargar los rodamientos de las poleas. Para más detalle ver correa en enfriamiento por agua. La turbina es un núcleo rotativo con paletas, complementado por un segundo grupo de paletas estáticas. La función del conjunto es tomar aire del ambiente e introducirlo a presión en la manga guía de aire. Es importante controlar el rodamiento de la turbina.

              Manga guía de aire. Consiste en un conducto de chapa que tiene su sección de entrada igual que la de la turbina y luego disminuye hacia la parte posterior del motor.

Su función es conducir el aire a presión hacia los cilindros y cabezas de éstos. Es importante que la tapa de inspección esté bien cerrada durante el funcionamiento del motor.

              Aletas de los cilindros y sus cabezas. Se hallan distribuidas en toda la superficie externa del cilindro y su cabeza, aumentando la superficie de contacto con el aire que le envía la turbina a través de la manga. La separación entre aletas es suficiente como para permitir una buena limpieza entre ellas, que deberá hacerse con aire comprimido en sentido inverso al de enfriamiento.

La periodicidad de la limpieza dependerá del ambiente en el que trabaje la máquina, aunque habrá que mantener la frecuencia mínima que indica el fabricante en el manual de uso.

También es importante que no se produzcan fugas de gasoil o aceite que salpiquen la zona de las aletas, ya que luego, con la tierra del aire, formarán una capa aislante que restará capacidad de enfriamiento al sistema.

La limpieza debe ser estricta y comprender a todos los cilindros por igual, inclusive al último, de no tan fácil acceso como los otros. Para ello se quitarán la manga que guía el aire de enfriamiento y las chapas deflectoras que envuelven las camisas aleteadas de los cilindros. Posteriormente deben limpiarse con agua, aplicada con manguera, en sentido inverso a la circulación de aire para permitir la salida de cualquier elemento extraño que estuviera apresado entre las aletas. Para finalizar, se arma completamente el sistema colocando las chapas deflectoras y la manga guía de aire antes de poner en funcionamiento el motor.

Este lavado nunca debe hacerse en caliente, con la finalidad de evitar rajaduras en los metales por el rápido descenso de la temperatura.

Recuerde que en este sistema el enfriamiento depende de la capacidad de las aletas de ceder calor al ambiente.

              Chapas deflectoras. Su función es obligar al aire refrigerante a rodear totalmente los cilindros antes de volver a la atmósfera, lo cual aumenta de manera importante la eficacia del sistema. Estas chapas se deben remover cuando se limpian las aletas, pero se restituirán antes de poner el motor en funcionamiento.

              Sistema de admisión de aire

Ya se sabe que el tractor trabaja frecuentemente inmerso en una nube de tierra que ensucia el aire que el motor aspira para realizar la combustión del gasoil. Esta situación varía de acuerdo con el trabajo y las condiciones de ambiente y suelo en las que nos encontremos. Así, será mayor la cantidad de tierra en suspensión durante una disqueada en suelo seco y arado, que en la roturación de una pastura.

La función del filtro es impedir la entrada de tierra suspendida en el aire en el motor. De lo contrario aquella ingresará a los cilindros, se mezclará con el aceite lubricante, y formará una pasta esmeril que en pocas horas de funcionamiento desgastará los aros de los pistones, rayará las camisas, los cojinetes de biela y cigüeñal, y hasta los mencionados pistones. Por supuesto que el daño que ocasiona estará estrechamente vinculado con la cantidad de tiempo que el motor trabaje sin un buen funcionamiento del filtro de aire.

El primer síntoma que se notará luego del ingreso de tierra al motor será el excesivo consumo de aceite. El resultado será la reparación del motor, con el gran gasto que ello implica. La única manera de evitar este problema, y con la que se incurre en gastos realmente menores, consiste en realizar el mantenimiento periódico del filtro de aire como a continuación se indica.

 

 

Figura 2. Filtro de aire seco.


 

 

Filtro de aire seco

Este tipo de filtro se caracteriza por retener más del 99 % de las partículas en suspensión con cualquier régimen de funcionamiento del motor. Es decir que su eficiencia es realmente alta.

Por lo general está constituido por un predepurador centrífugo que elimina las partículas gruesas, un cartucho principal de celulosa, y un cartucho de seguridad de paño. Cuando el cartucho principal está sucio se enciende una luz indicadora en el tablero del tractor. Dicha suciedad genera una depresión en el conducto de admisión de aire, lo que señala que ha llegado el momento de efectuar el mantenimiento correspondiente. También existen tractores que en lugar de la señal luminosa en el tablero poseen un indicador mecánico de depresión en el conducto de admisión. Ambos sistemas son eficaces.

 

  Limpieza  

Consiste en limpiar el cartucho de celulosa aplicándole aire comprimido, pero poniendo especial atención en no excederse en la presión aplicada. Para ello se debe proceder de la manera siguiente: detener el motor, desmontar el cartucho filtrante, limpiar el interior de la carcasa con un trapo limpio y seco. Luego aplicar el aire comprimido en las paredes internas del cartucho haciéndolo circular en sentido inverso al que tiene durante el trabajo. Arrime la pistola del compresor lentamente al cartucho hasta que note que la celulosa comienza a vibrar en forma leve; en ese momento detenga el movimiento de aproximación y realice desde allí la limpieza. De provocar una vibración excesiva del papel éste puede rasgarse, con lo que se perderá definitivamente el elemento filtrante.

También hay quienes recurren, ante la falta de un compresor, al recurso de golpear suavemente los bordes del cartucho contra la palma de la mano, cuidando no abollar los cantos metálicos que deben sellar herméticamente contra las juntas de goma.

Otra manera de efectuar la limpieza es sumergir el elemento en una solución de detergente autorizada por el fabricante. En este caso asegúrese que el cartucho esté completamente seco antes de volver a instalarlo en su lugar.

Una vez por semana es importante asegurarse que el cartucho no ha sufrido fisuras. Esto se verifica introduciendo en su interior una lámpara encendida en un ambiente oscuro. De observarse algún haz de luz se reemplazará el elemento debido a que está roto o fisurado.

No debe limpiarse el cartucho de seguridad de paño. Si está sucio indicará que el de celulosa trabajó con roturas. El cartucho de seguridad se cambia cuando cumplió 2.000 horas de uso, o bien cuando lo indique el manual del tractor.

 

 

 

Figura 3. Limpieza del cartucho del filtro de aire seco.

 

              Filtro de aire en baño de aceite

Está compuesto por un predepurador ciclónico o centrífugo y dos elementos filtrantes de malla metálica, uno fijo y otro removible para efectuar la limpieza. Ambos elementos están dentro de una carcasa cuyo fondo lo cierra un tazón provisto de aceite.

El aire con tierra es aspirado desde el motor y obligado a atravesar el predepurador ciclónico, el cual le imprime un movimiento circular que hace que las partículas más gruesas, debido a su peso, choquen con las paredes del depurador. Luego caen por gravedad y parte de ellas se depositan en el recipiente transparente (vasito) que acompaña al predepurador, otra parte cae fuera del sistema regresando a la atmósfera. El resto continúa por la columna hacia la masa de aceite, la que, impulsada por el aire, salpica las mallas metálicas. Estas, impregnadas de aceite, retienen las partículas de polvo que quedan adheridas. Cuanto más fuerte golpee el aire al aceite mayor será la salpicadura de las mallas, las que aumentarán su capacidad filtrante. Por ello, este sistema incrementa su eficiencia con el aumento del régimen del motor. Es decir, filtra mejor cuando el motor gira en pleno régimen que cuando regula. Finalmente, el aceite escurre desde las mallas hasta el fondo del tazón dejando la tierra filtrada en forma de barro. Ahora bien, la pregunta que surge es qué hacer y cuándo hacerlo para que este filtro cumpla su función de la manera más eficaz.

 

Figura 4. Filtro de aire en baño de aceite.

 

              Mantenimiento. La respuesta a la primera parte de la pregunta es: con el motor detenido quitar el tazón y el barro depositado en su fondo, limpiar con gasoil las paredes del tazón y sopletear también con gasoil las mallas filtrantes. Reponer con aceite nuevo y del mismo tipo del usado en el cárter del motor hasta el nivel indicado en las paredes del tazón, colocar la malla filtrante y armar nuevamente todo el conjunto. Desde luego, limpiar el prefiltro y su vasito transparente y controlar que todas las juntas y cierres estén herméticos.

La respuesta a cuándo limpiar dependerá de las condiciones de suelo y ambiente en las que se trabaje. Habrá entonces que proceder así: se comienza a trabajar con el filtro perfectamente limpio y en cada carga de gasoil se quitará el tazón, e inclinándolo lo suficiente se verá la altura que alcanzó el barro depositado en el fondo. Sin limpiar ni modificar absolutamente nada se armará de nuevo el filtro y se continuará el trabajo hasta la próxima carga de combustible. Repetir esta operación hasta que el barro haya alcanzado la altura de un centímetro. Para entonces, la tierra acumulada en el vasito del predepurador también habrá ganado un nivel propio, en el que se hará una marca visible (con pintura, por ejemplo). Luego se hará la operación de limpieza descripta, la que deberá repetirse cada vez que el nivel de tierra en el predepurador alcance la altura de la marca.

Para finalizar recuerde que cualquiera que sea el filtro que tenga su motor deberá controlar continuamente (cuando cargue combustible) el estado de las mangueras y abrazaderas de los conductos de aire que van del filtro al motor.

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Toma de aire elevada sobre el capó, por arriba del escape y que molesta lo menos posible la visión del operador


 

Figura 5. Cantidad de tierra suspendida en el aire.

 

 

La toma de aire elevada espaciará las operaciones de mantenimiento del filtro.

Para tener en cuenta

Filtro de aire seco. Cada vez que se detenga a cargar gasoil desarme el filtro de aire, limpie con un trapo la carcasa y golpee suavemente el elemento primario de celulosa contra su mano para liberarlo de la suciedad más gruesa.

Filtro de aire húmedo. Nunca limpie con nafta el filtro de aire. Piense que cuando ponga en funcionamiento el motor, el primer aire que entre en sus cilindros contendrá gases de nafta y puede llegar a producir un desastre.

Utilice siempre aceite nuevo en el tazón del filtro, nunca aceite quemado. Piense que el aceite nuevo tiene mayor poder filtrante que el quemado.

  

              Circuito de gasoil

Si bien el gasoil que se obtiene a través de la destilación del petróleo está libre de impurezas, los sucesivos trasvases y transportes hasta que llega al tractor hacen que muchas veces se contamine principalmente con agua y tierra. Cuando contiene agua ocasiona fallas en la combustión y por lo tanto evidente pérdida de potencia, a punto tal que el tractor ni siquiera puede ponerse en movimiento. Por otra parte, como la bomba inyectora es lubricada por el mismo gasoil,

se produce falta de lubricación en los lugares donde hay gotas de agua, lo cual genera roturas y desgastes prematuros.

Además, cuando el combustible tiene tierra los filtros se tapan más frecuentemente, y si asimismo pequeñas partículas de tierra alcanzan partes integrantes del circuito (bomba inyectora, bomba de alimentación, inyectores) nos obligará a realizar costosas reparaciones

 


 

Figura 6. Circuito de gasoil del tractor.

Un ejemplo práctico es el descabezado de un pistón debido a que se trabó el inyector por ingreso de tierra al mismo. Ello hace que la pulverización de combustible se transforme en un chorro de gasoil encendido a manera de un lanzallamas que daña por completo la cabeza del pistón y obliga a su reposición.

Estos problemas se evitan tomando sencillas precauciones al almacenar combustible en el campo, y en el mismo circuito del tractor. Por supuesto que también es importante adquirir gasoil a quien merezca nuestra confianza.

Para evitar la presencia de agua en el circuito es importante llenar el tanque del tractor al terminar la jornada. De lo contrario, en el volumen del tanque donde no hay gasoil habrá aire y como éste tiene vapor de agua, al descender durante la noche la temperatura ambiente se enfriarán las paredes del tanque y se condensará el vapor formando agua que, como es más pesada que el combustible, se deposita en el fondo.

 


 

Figura 7. Cuando el tanque no se llena al final de la jornada.

 

Si al terminar la jornada, y por cualquier motivo, no se llena el tanque, será conveniente drenar el agua condensada durante la noche antes de poner en marcha el tractor o previo al llenado del tanque. Así, al drenar el líquido se sacará el agua ubicada en el fondo del depósito. De no hacerlo, con el movimiento el agua se suspenderá en la masa de gasoil y entonces no podrá sacarla del depósito. La descarga por la llave de purga debe hacerse hasta que el líquido cambie de color; eso significa que dejó de salir agua y comienza a salir gasoil limpio.

También es importante observar diariamente la trampa para agua y cuando sea necesario se la drenará mediante el tapón correspondiente.

El cambio de los filtros de gasoil debe realizarse con la periodicidad que indica el fabricante en el manual de uso del tractor, de manera de evitar que el motor pierda potencia por falta de llegada de gasoil a la bomba y daños por la presencia de tierra en el circuito.

Luego del cambio de filtros se debe purgar el circuito a fin de extraer el aire introducido. Para ello se aflojarán los tornillos de purga y con la bomba de alimentación se bombeará manualmente. Al principio saldrá aire, luego comenzará a salir gasoil en forma intermitente hasta que finalmente saldrá un chorro continuo de líquido. Logrado esto se bombeará un poco más (5 o 10 emboladas) y se ajustarán los tornillos purgantes, con lo que se dará por terminada la operación.

Finalmente recuerde que hay que mantener correctamente el circuito de combustible no reparando ni regulando jamás por su cuenta la bomba inyectora ni los inyectores, pues son elementos de gran precisión y de costo elevado; cuando necesite realizar alguna reparación lleve el tractor a talleres especializados.

              Lubricación del motor

El tipo de aceite y la frecuencia de cambio son establecidos por el fabricante del tractor de acuerdo con las exigencias del motor y con los aceites disponibles en el mercado. Los datos están en el manual de uso y mantenimiento de la máquina.

También es importante recordar la necesidad de medir el nivel de aceite aproximadamente cada 8 horas de trabajo, el cual que debe estar entre el mínimo y el máximo de la varilla medidora. Es obvio que de ser necesario se agregará la cantidad que se requiera. Algo fundamental a tener en cuenta es que todo motor baja su nivel de aceite durante el funcionamiento y que asimismo deberán conocerse los datos de consumo esperables para motores diésel. La forma correcta de medir el nivel de aceite la encontrará en el punto Controles de este mismo Capítulo. Al realizar el cambio de aceite se detendrá el tractor en una superficie horizontal y en caliente, preferentemente luego de una jornada de trabajo. Esperar unos minutos para que el aceite baje al cárter, luego quitar el tapón y el filtro. Una vez que el motor descargó su líquido jamás dé golpes de arranque; si lo hace se descargará totalmente el lubricante del motor y cuando haya colocado el nuevo aceite y lo ponga en marcha transcurrirá un tiempo más o menos prolongado hasta que los conductos de lubricación vuelvan a llenarse. Mientras tanto, trabajó en seco con la consiguiente aceleración del desgaste. Por otra parte, la ventaja de quitar totalmente el aceite viejo del motor no es tal, ya que lo que queda luego del drenado y de sacar el filtro (y aún sin quitar el filtro) es realmente poco en comparación con lo que se carga en el cárter. Una vez drenado el lubricante, coloque el tapón y cerciórese de su ajuste. Luego, al colocar el filtro nuevo, moje previamente su junta de goma con un poco de aceite para que aquella no se dañe en el ajuste, que debe realizarlo firme, pero con la mano. Finalmente reponga el aceite hasta el máximo de la varilla.

Es importante no mezclar aceites de diferentes marcas porque se puede cometer el error de combinar distintas categorías que tengan aditivos de efectos contrapuestos y que se neutralicen entre sí. En tal caso los aceites se cortan y se producen fallas de lubricación.

Cuando necesite cambiar de aceite (marca o tipo) lave antes internamente el motor de la siguiente manera: reemplace el aceite viejo por el nuevo (de distinto tipo) llevando el nivel sólo hasta el mínimo de la varilla. Cambie también el filtro. Haga funcionar el motor durante 15 o 20 minutos. Luego vacíe nuevamente el cárter, cambie otra vez el filtro y reponga aceite sin uso, pero ahora hasta el máximo de la varilla. El motor estará entonces en condiciones de comenzar su trabajo con el nuevo tipo de aceite.

 

Para tener en cuenta.

El aceite sucio, implica motor limpio. Aceite limpio, implica motor sucio.

 

              Lubricación de caja y diferencial

Las cajas de cambio de los tractores modernos tienen un grado de sofisticación que las hace más eficientes en el trabajo y más exigentes en cuanto a su mantenimiento. Antiguamente un tractor podía trabajar gran cantidad de horas (y aun años) sin que su dueño le cambiara el aceite de la caja y el diferencial y sin que sufriera por ello ningún desgaste prematuro. Hoy ese descuido no es aceptable pues las transmisiones modernas resultan más susceptibles a la falta de mantenimiento adecuado. Es decir, su mayor sofisticación ha aumentado notablemente su eficiencia en el trabajo. Pero, también debe tenerse en cuenta que, la aplicación de aceites más livianos, circuitos de lubricación forzada y filtrada, ruedas dentadas diseñadas según los esfuerzos a transmitir y la frecuencia de uso, sincronizadores, y mecanismos de cambio bajo carga entre otros recursos de avanzada, hacen que estas transmisiones requieran de cuidados apropiados y no admitan el abandono.

También es importante mantener limpios los respiraderos para la evacuación de los gases del aceite, pues en caso contrario se generaría presión y romperían los retenes de los ejes.

 

              Engrase

Todo tractor presenta puntos de engrase en los que se deben aplicar lubricantes de marcas reconocidas. Se deben limpiar los puntos de engrase e inyectar abundante grasa hasta llenar las gomas guardapolvos sin que revienten. Si encontrara alguna de estas gomas rota reemplácela inmediatamente. También existen lugares en los que no hay goma protectora. Allí se debe inyectar grasa hasta que salga una rebaba de grasa limpia empujando la última porción de grasa vieja que estaba en el órgano a lubricar.

Se recomienda leer:

 

              Sistema hidráulico

Deben utilizarse aceites adecuados y cuidar de que el nivel se mantenga dentro de los límites prefijados; respetar las periodicidades en el cambio de aceite y filtros. En el caso de los cilindros de control remoto mantener limpios los acoples (cuando no se usen cubrirlos con sus tapas) y las boquillas de las mangueras. Los aceites utilizados en los sistemas hidráulicos suelen contener aditivos antiespumantes en su formulación. Evitar la formación de burbujas es importante.

 

              Frenos y embrague

Controlar periódicamente el juego libre de los pedales y ajustar en caso necesario los registros de la varilla que acciona cada pedal.

 

              Sistema eléctrico

Hoy las baterías son de libre mantenimiento. No obstante, se ofrecen las siguientes sugerencias para el manejo de alguna unidad que precise de la atención del usuario. Revise semanalmente el nivel de líquido de la batería, que debe encontrarse un centímetro sobre las placas. Si falta, agregue agua destilada o en su defecto agua de lluvia hasta alcanzar la medida señalada. Nunca arrime un fósforo encendido para darse luz, ya que explotará la batería poniendo en grave peligro su integridad física.

Es importante limpiar los bornes y su cobertura con grasa o vaselina para evitar que se sulfaten, y asimismo los tapones manteniendo destapado el orificio de cada uno de ellos, de manera de permitir el desprendimiento de los gases. Debe lavar la batería externamente en forma periódica con un balde de agua caliente y bicarbonato. El enjuague se hará con abundante agua fría. La conexión al chasis del cable a masa debe desconectarse, limpiarse y reajustarse. El nivel de carga de cada vaso se puede medir con un densímetro. En cuanto al regulador de voltaje no debe tocarse y si es necesario reemplácelo por uno nuevo.

El alternador deberá ser controlado por un taller especializado aproximadamente cada 1.000 horas de trabajo. No invierta la polaridad de la batería, y si hace funcionar el motor sin ella desconecte el regulador y el alternador.

 

              Neumáticos

Los neumáticos trabajan bien e incrementan su vida cuando se utilizan con la presión de inflado correcta (14 a 16 libras/pulgada cuadrada en las ruedas traseras y 25 a 30 en las delanteras, para cubiertas convencionales) pues su superficie de contacto con el suelo es máxima. Entonces también será máximo su agarre y mínimo el patinamiento. Cuando la presión es menor que la correcta, la forma de pisada se modifica y la superficie fuertemente apoyada en el suelo disminuye, sobre todo en el centro de la banda de rodadura, con lo cual aumentará el patinamiento y habrá mayor desgaste en los lados de dicha banda. Además, el exceso de flexión agrietará los flancos. Si se trabaja con presión excesiva disminuirá la superficie de apoyo, ya que se elevarán los bordes de la banda de rodadura, perdiendo su contacto con el suelo (aumentará el patinamiento y la cubierta se gastará con mayor rapidez en el centro de la banda de rodamiento.

El inflado correcto de los neumáticos propulsores incluye, la mayoría de las veces, colocar de agua hasta el 75 % de su volumen (hidro inflado) a fin de lograr mayor peso y capacidad de tracción. Para ello se debe consultar el manual de uso y mantenimiento del tractor. No es bueno llenar el neumático completamente de agua pues pierde elasticidad y capacidad de adaptarse a las irregularidades del terreno. Es decir, se transforma en una rueda rígida y es probable que tienda a aumentar el patinamiento.

En el caso de un neumático radial, es conveniente poner énfasis en que las prestaciones del neumático dependen del contacto rueda suelo. En el radial, el peso estático aplicado en la rueda y el inflado de la misma, son valores específicos para cada condición de trabajo.

Si se trabaja con la barra de tiro o con el acople de tres puntos, el peso que soporta cada rueda y su presión de inflado están tabulados y el objetivo de la calibración de ambas variables es transferir la potencia de la rueda al piso. Por ello es necesario consultar el manual del tractor para definir el lastrado del tractor y la presión de inflado de los neumáticos.

Un ejemplo:

Un neumático 18.4 – R 42 usado como dual soporta aproximadamente 1.450 kg como carga estática. Su presión es 8 libras/pulg2. El mismo neumático, simple (no dual), soporta 3.150 kg cuando se lo infla a 24 libs/pulg2 

En ambas condiciones el área de contacto con el suelo es la misma, es decir unos 1.755 cm2. El neumático se deforma de la misma manera, flexiona sus flancos y en ambos casos entrega la misma superficie de contacto con el suelo.

El exceso de presión en el neumático hace perder las prestaciones del mismo de manera notable.

Figura 8. Panza del neumático radial con la presión de inflado correcta.

 

Práctica importante para lograr la máxima vida útil de los neumáticos es evitar su contacto con gasoil y lubricantes.

También es útil montar el tractor sobre tacos y dejar las ruedas libres de carga durante períodos prolongados de inactividad.

Se deben asimismo evitar las exposiciones al sol prolongadas e innecesarias, y el uso en caminos asfaltados.

 

           Manejo del combustible

El gasoil que se consume en un establecimiento representa una cantidad de dinero significativa. Es por ello que los cuidados que requiere a fin de mantener su calidad cobran día a día más importancia, sobre todo si se tienen en cuenta los contratiempos y reparaciones costosas que ocasiona el empleo de combustible sucio en los motores.

A continuación, se analizan recomendaciones prácticas para el buen mantenimiento del combustible en el campo.

Antes que nada, conviene aclarar que, si bien el gasoil nace limpio en la destilación del petróleo, luego se contamina con tierra, agua y escoria en los sucesivos trasvases hasta que llega al consumidor, sin contar la tierra que puede agregarse en el campo por mal manejo. Para extraer estas impurezas antes de colocarlo en el depósito de nuestros tractores podemos aplicar dos conceptos básicos: sedimentación a temperatura constante y limpieza.

Cuando hablamos de sedimentación hacemos referencia a la forma práctica de separar el combustible del agua y de la tierra dejándolo reposar a temperatura constante durante 48 a 72 horas antes de su uso. Esto quiere decir que una vez que se ha cargado el depósito del establecimiento no se lo debe mover (no extraer líquido) durante el referido lapso. También es fundamental que se encuentre a temperatura constante; para ello deberá estar absolutamente protegido de los rayos del sol y de las variaciones de temperatura. En caso contrario, es decir si la masa de combustible aumenta la temperatura (por acción del sol o el ambiente), el sector que se caliente más rápidamente se ubicará sobre la de menor marca térmica, lo cual originará un movimiento constante mientras varíe la temperatura ambiente. Otro problema que ocasiona la variación de temperatura es la condensación del vapor, con lo que aumenta el contenido de agua en el combustible. Por ello es que si desea sedimentar el combustible la mejor manera de hacerlo es en depósitos enterrados bajo una capa de 1 metro de espesor mínimo. Cuando por algún motivo no se puede contar con depósitos enterrados, se los ubica dentro de construcciones de material a fin de tenerlos a la sombra.

 


 

En establecimientos medianos y grandes

Figura 9. Depósito de combustible de campo. Referencias: 1) el tubo de succión de la bomba pesca a 10 cm del fondo; 2) pendiente del fondo del 4%; 3) nivel del gasoil; 4) nivel de la superficie del terreno con el tanque a 1 m de profundidad; 5) soporte de la manguera de carga para que el pico no toque el suelo; 6) pico de carga a los tractores y máquinas; 7) manguera de plástico; 8) filtro; 9 bomba manual o eléctrica; 10) tubo de succión hacia la bomba; 11) boca de acceso para la limpieza interior; 12) respiradero; 13) boca de carga; 14) tapa de acceso a la cámara de limpieza de sedimentos; 15) cámara de limpieza de sedimentos; 16) canilla de salida de agua y barro de sedimento.

 

 

Desde el punto de vista de la limpieza, los depósitos deben reunir características que permitan extraer el agua y la suciedad separados durante la sedimentación a los dos o tres días de recibido el combustible en el campo, operación que se repetirá en forma periódica. Es bueno recordar que el agua asienta rápidamente, mientras que las partículas finas de tierra tardan más tiempo debido a su peso escaso.

Entre las referidas características podemos mencionar una adecuada inclinación con respecto a la horizontal, una canilla de purga, un fácil acceso para la extracción de las sustancias indeseables. El fácil acceso para la limpieza no debe disminuir el aislamiento entre el depósito y el ambiente. Por supuesto, es fundamental mantener limpio el respiradero y la manguera de carga, que debe ser de plástico inalterable al gasoil y no de goma desintegrable en contacto con el combustible.

También es muy importante tener en cuenta el acoplado de combustible que se lleva al campamento y algunas precauciones que deben tomarse para su correcto uso, entre ellas cargarlo con gasoil previamente sedimentado; pintarlo con colores que rechacen las radiaciones solares, por ejemplo, plateado o blanco; mantenerlo limpio interna y externamente; cuidar que cumpla con algunas características, tales como un filtro luego de la bomba y otro en su boca de llenado, que la bomba y su caño de succión estén fuertemente anclados, y que la manguera de la bomba sea plástica; estacionarlo en lo posible a la sombra de un árbol.

 

 

En establecimientos chicos

 


Figura 10. Para establecimientos chicos
.

 

Puede almacenarse combustible en tambores de 500 litros si se toman algunas precauciones.

Debido a las razones antes señaladas recomendamos guardar los tambores bajo techo. Si por algún motivo ello resulta imposible y quedaran a la intemperie, es importante inclinarlos colocando un taco en su base, teniendo en cuenta los detalles siguientes:

* Que la boca de carga no quede en el punto de menor altura para que no entre el agua de lluvia y de rocío.

* Que la bomba chupe de la parte superior de la inclinación para que no tome agua de condensación.

* Que la bomba esté bien anclada al tanque.

* Que la manguera sea de plástico.

* Evitar el uso de recipientes intermedios entre el tambor y el tractor para disminuir posibles fuentes de suciedad.

     Cómo ahorrar gasoil

A continuación, se mencionan algunas consideraciones prácticas aplicables en la empresa agropecuaria y que tienen como objetivo disminuir el consumo de gasoil en porcentajes que pueden ser muy significativos.

En el tractor simple tracción

1- En los neumáticos con telas diagonales, poner agua en los neumáticos traseros hasta un 75 % de su capacidad. En los radiales consultar el manual para para el lastrado e hidro inflado.

2- Inflar los neumáticos con la presión correcta (consultar el manual del tractor).

3- Usar cubiertas con sus tacos en buen estado, sin demasiado desgaste.

4- Si existe patinamiento excesivo y no es ocasionado por el mal enganche o mala regulación del implemento, agregar lastre trasero.

5- Si trabaja con implementos de arrastre, conviene levantar la barra de tiro. Si es necesario, y si es posible, suplementar para elevar el punto donde se apoya la lanza de tiro del arado.

6- Debido a lo señalado en los puntos 4 y 5 el tractor puede quedar excesivamente liviano de adelante, perdiendo dirección y haciéndose algo "cabeceador". En ese caso puede agregarse agua en los neumáticos delanteros y en caso de necesidad, contrapesos delanteros.

En el tractor doble tracción

1- Colocar agua en todos los neumáticos, hasta el 75 % de su capacidad.

2- Inflar los neumáticos con la presión correcta.

3- Usar cubiertas sin excesivo desgaste.

4- Si fuera necesario, agregar lastre en la parte delantera y trasera.

5- Controlar que la relación de movimiento entre las ruedas traseras y delanteras sea la correcta.

En el motor

1- Controlar el sistema de inyección (bomba inyectora e inyectores en talleres especializados).

2- Jamás quitar el termostato del sistema de enfriamiento.

En implementos para trabajos pesados (labranza)

1- Usar rejas bien afiladas con las entradas correctas (ni excesivas ni deficientes. Cuando tenga una reja con la forma correcta, guárdela como referencia).

2- Emplear cuchillas que hagan el corte vertical en el suelo; cuchillas cuyo tamaño no se haya reducido por el desgaste excesivo, y no excesivamente enterradas.

3- Discos de arados, rastras o múltiples limpios libres de óxidos, roturas y con buen filo.

4- Cuando se usa el cincel, hacerlo en dos pasadas. La primera a la mitad de la profundidad y la segunda a la profundidad deseada a 30 centímetros de la primera.

5- No trabajar con velocidad excesiva sobre todo en las tareas que insumen alto esfuerzo de tracción. El consumo aumenta más que la capacidad de trabajo.

 ·                En implementos para trabajos livianos (pulverización, fertilización, corte de pasturas)

1- Usar siempre tractores de baja potencia y livianos. Emplear el de menor tamaño que pueda llevar la máquina.

2- Aplicar una o dos marchas más altas con el acelerador de mano al 75 % de máxima aceleración.

3- Mantener el filo y la limpieza de escardillos, aporcadores y cultivadores en general.

  

     Manejo del biodiésel

El desconocimiento del manejo del biodiésel, puede transformar en problema un recurso que es realmente bueno para la producción agropecuaria en más de un aspecto. La economía de la empresa agropecuaria y la sostenibilidad de la misma en el plano ambiental se ven favorecidas por el buen uso del biodiésel.

La producción de biodiésel requiere la mezcla violenta del metanol (nombre comercial del alcohol de quemar o alcohol metílico) con un aceite vegetal en presencia de un catalizador apropiado (Hidróxido de sodio). En el procesamiento se produce la reacción química, obteniéndose el combustible Biodiésel y Glicerol, previa decantación (Separación) de ambos componentes que dura unas 12 horas. El combustible filtrado ya está en condiciones de ser usado en cualquier motor diésel.

Las proporciones de los insumos, se puede decir que para producir Biodiésel se precisa lo siguiente:

* 100 litros de aceite vegetal.


* 15 litros de alcohol Metanol.

* 400 gr. de Hidróxido de Sodio (Soda Cáustica de máxima pureza)

* Energía eléctrica.

 El biodiésel, puede salir bueno de la planta de producción, pero si no es cuidado durante el transporte puede transformarse en inaceptable.

Oxidación importante: en contacto con el agua y actividad microbiana.

El biodiésel se degrada más rápido que el gasoil.

Ello en algún sentido puede ser bueno y en otro malo.

No causará los graves problemas ambientales del gasoil mineral ante derrames.

Ambos se degradan, y aplicar cuidados durante su conservación es necesario para mantenerlos en buen estado de uso.

El biodiésel tiende a formar gel a temperaturas más altas (menos bajas) que el gasoil mineral.

No es compatible con algunos elastómetros. Y los degradada. Son materiales que no deben ser usados para tubos, juntas y sellados.

 Oxidación.

La oxidación del biodiésel tiende a formar sedimentos en el combustible.

Estos sedimentos tapan los filtros.

El biodiésel proviene de grasas insaturadas o sea aceites vegetales.

Por ello tienden a oxidarse, y degradarse más rápido que las grasas de origen animal que son saturadas.

Además, todo proceso para remover los antioxidantes naturales del aceite, como la destilación, o limpiado con productos limpiadores, acelerará su oxidación.

 Conservación

El biodiésel tiene un buen poder calórico,

y limpia el circuito mucho más que el diésel común y por ende

serían todos beneficios.

El problema es el almacenamiento, y fundamentalmente cuando es hecho a partir de soja.
Si es a partir de girasol es más liviano y tiene menos problemas.
Cuando se hace de soja es fundamental un proceso que es “desgomado”. 
En el que se lo pasa por unas máquinas centrifugadoras, que quitan una goma o laca que esta en el líquido.

Ocurre que hay mucha demanda de combustible y el desgomado lleva su tiempo de realización. Es un proceso más bien lento y las pequeñas fábricas de biodiésel no invierten en ello, y entregan al Biodiésel de soja como sale. No le hacen el desgomado que tampoco es obligación. No hay una ley que obligue a este proceso. 

 Sistema de desgomado 

El aceite de soja contiene una cierta cantidad de fosfátidos (2% sobre aceite) conocidos habitualmente como gomas.

Es necesario separar los fosfátidos hidratables del aceite. Se considera desgomado al aceite con menos de 200 ppm de fósforo.

Por otro lado, sea del origen que sea, girasol, soja u otro, tiende a generar bacterias, que lo descomponen mucho más rápidamente que un diésel común.

Entonces a partir de los 30 días que se lo deja almacenado, se comienza a descomponer, que significa que esas gomas y lacas se comienzan a separar.

Y esa separación te tapa los caños y los tanques de combustibles, que es más que la bomba y los inyectores.

Esas lacas se quedan en las paredes de los inyectores, de los conductos como los common rail que son muy delicados y se terminan rompiendo parte de los inyectores.

Por otro lado, ocurre que en diferentes zonas no hay buen abastecimiento de combustible, por ende los usuarios de equipos tienden a comparar en el arranque de la campaña y almacenar. Temiendo y con razón quedarse sin gasoil en algún momento de la campaña.

Y no se suelen usar biocidas, que recién ahora están apareciendo en el mercado.

Si se le agrega biocida a un tanque, se mantiene el gasoil sin que se descomponga y además, deberían tener agitadores y filtros de mayor poder de los que suelen tener.

Entonces lo ponen en un tambor y resulta ser biodiésel de verano, que viene con un paquete de aditivos determinado. Y cuando es invierno, es distinto, lleva anticongelantes y un par de cosas.

Así es como, compran en febrero marzo para trabajar en mayo, empiezan las heladas y el biocombustible se descompone mucho más rápido, se descompone en las máquinas, se descompone en los tanques, los empleados no están capacitados y muchos casos no tienen mucha preparación.

En verdad, lo sacan de los batanes que están al costado de las picadoras o de las cosechadoras, o de los tanques que tienen en los campos, se los ponen a las máquinas y ahí empiezan los problemas.

Si se conservaran con un biocida y tuvieran un removedor es decir un motorcito con una hélice que mueva un poco el combustible, o alguien con un palo que lo remueva cada tanto, y con un buen sistema de filtrado, lo cual es fundamental, no habría esos problemas.

Cada tantos litros de combustible X litros de biocida. Y cada 30 días se agrega otra proporción de biocida.


Condiciones de guarda son muy importantes.

No debe ser conservado o transportado en contacto con cubre; latón (Cu + Zn); bronce (Cu + estaño); plomo; estaño o zinc. Porque esos metales aceleran la degradación. En lugar de ellos, será conveniente elegir contenedores de aluminio, acero, algunos plásticos como polietileno o polipropileno, teflón, o fibra de vidrio.

Los tanques diseñados para conservar y transportar gasoil mineral pueden guardar Biodiésel sin problemas.

Un equipo nuevo llega con 100% de diésel normal, pero con poco combustible.

Y alguien que lo quiere probar, le ponen siempre 10 o 20 litros de Biodiésel.

Y al principio todo bien pero luego de 2 o 3 meses no arranca más.

Y limpiarlo es un dolor de cabeza. Es que queda pegado como una brea que se derritió en el fondo del tanque.

Con agua caliente y detergentes muy fuertes y desengrasantes.

Con un buen mantenimiento esos 30 días se pueden llevar bien a 90 o 100 días.

Para un mejor control se sacando observando haciendo muestras.

 


 

 Figura 11 Depósito biocombustible

 Referencias: 1) tubo chupador a 5 cm del fondo; 2) pendiente; 3) aire para los gases del combustible; 4) nivel del suelo; 5) soporte para el pico surtidor; 6) pico surtidor;

7) manguera del pico surtidor; 8) filtro; 9) motor y bomba manual; 10) tubo chupador; 11) techo del depósito; 12) respiradero); 13) boca de abastecimiento; 14) boca de hombre; 15) cámara de inspección y drenaje; 16) canilla de drenaje; 17) motor y paletas para remover el combustible.

El reposo del combustible enterrado para evitar que los cambios de temperatura mantengan la masa en movimiento y al agua/tierra no se depositen en el fondo. 


 

 Si no está enterrado puede colocarse bajo techo con el mismo fin de evitar los rayos solares y los cambios de temperatura entre el día y la noche. En los establecimientos de menor consumo se pueden utilizar los tanques de 200 litros.

El frío hace que demande más mantenimiento que el calor. El fío hace que se forme gel, y que separen más las lacas y por otro lado el mismo combustible se va descomponiendo por la acción del frío. Que se va poniendo turbio lo cual se percibe a simple vista y pierde el color ambar transparente y se empieza a poner turbio.

Y cuando las bacterias empiezan a atacar comienza a ponerse más negro.

Y cuando se separan resinas del combustible diésel se empiezan a poner blanco.

Esto vino para quedarse y el corte de Biodiésel será cada vez mayor.

Muchas veces son buenos combustibles pero para usarlos ya.

El calor, luz solar y el oxígeno aceleran la degradación del Biodiésel. Por ello será conveniente evitar el contacto con esos agentes.

5 meses

Si el biodiésel será guardado más de 5 meses, será conveniente agregar aditivos que ayuden a conservar su estabilidad.

Especialmente en climas cálidos y húmedos.

Contacto con agua

Si el biodiésel esta en contacto con agua, se acelera su degradación.

Humedad ambiente o agua presente en los tanques y conductos degradan el Biodiésel

Más de 1.500 ppm de agua disuelven el Biodiésel.

Alcanzado ese límite se genera el “agua libre”

Pasado ese límite, la tendencia es formar óxidos en los motores y en lo tanques y conductos. Se promueve la generación de microorganismos en el seno del Biodiésel.

Para prevenir la acumulación de agua, es conveniente que los tanques antes de colocar el combustible estén limpios y secos.

Si es posible, dejar un espacio libre de combustible del 2% en volumen, para su eventual expansión. 

Si es un espacio mayor puede condesar la humedad del ambiente y formar agua que drenará al combustible.

Si posible drenar el agua que se deposite en el fondo del depósito.

El contenido de agua en el biodiésel guardado algunos meses puede causar problema.

El agua puede formar ácidos en los tanques y corroer sus paredes.

Es virtualmente imposible evitar la presencia de agua en los tanques debido a que el Biodiésel absorbe el agua del aire.

La mejor manera de evitar problemas es guardar biodiésel solo un corto tiempo.

Si es preciso, guardarlo por meses o años (en el caso de un generador) no es la mejor opción el Biodiésel.

Degradación microbiana

El Biodiésel es degradable por microorganismos (como el gasoil).

Con agua y N se crean las condiciones para la multiplicación de los microbios.

Durante la guarda lo recomendable es chequear los tanques para

verificar que no haya agua en contacto con el biodiésel.

Biocidas, productos químicos que inhiben la multiplicación de los microorganismos que se usan también en gasoil mineral y que los producen las compañías proveedoras de gasoil.

Prever el congelamiento (formación de gel) del biodiésel.

El Biodiésel hecho de grasas saturadas se congela a temperaturas más altas que los que se hacen con grasas insaturadas.

En general el biodiésel puro proveniente de aceites vegetales se congela a temperaturas de 7 a 10 °C.

En climas fríos, tanques enterrados son suficientes para prevenir este problema.

Las mezclas de biodiésel con gasoil tienen su punto de formar gel más bajo que el puro.

Transporte de biodiésel

Cuando se transporta biodiésel los tanques deben limpiarse al menos que hayan sido usados previamente para gasoil o biodiésel.

Y se debe asegurar que no haya agua en ellos.

En clima frío el tanque debe ser aislado o calentado.

Una alternativa es que el biodiésel sea trasportado congelado y en destino se caliente.

El Biodiésel puro no es considerado inflamable, y con un punto de inflamación mayor a 90°C

Las mezclas se consideran inflamables si su punto de inflación es menos a 90 °C.

El Biodiésel puede degradar materiales

Puro o en mezcla de alta proporción de biodiésel puede atacar juntas, tubos, y sellos.

 Materiales aceptables:

Acero inoxidable, PE, PET, hierro, teflón, vitón (fluoroeslastomer). Polietileno de alta densidad. Materiales utilizados para gasoil luego de 1993.

NUNCA de galvanizado (cinc), latón, cobre, ni elementos vidriados, ya que estos últimos son atacados por el metóxido sódico y el hidróxido sódico.
Las juntas deben de ser de vitón 

El Biodiésel es un disolvente bastante activo y disuelve al PVC, metacrilatos, cauchos.

Fuente: comunicación personal con Fernando Alonso y Maximiliano Caglieris de New Holland.