2019-02-18

Empresa maquinaria 5 - Factor eficiencia

El factor eficiencia
En una entrada anterior --con fecha del 4 de mayo de 2018-- se ha desarrollado alguna idea referente a la sensibilidad a las condiciones climáticas y la capacidad de trabajo de los equipos.
En esta entrada, la idea es desarrollar el "factor eficiencia", que se propone como una medida de la eficiencia con la que se usa un determinado equipo, y también la habilidad de quien organiza la tarea y busca clientes o demanda de trabajo con el equipo.
Sabemos que todo trabajo del campo es estacional, que si se pasan los días o semanas, es decir la fecha "óptima" para hacer la tarea, se pierde rinde de cosecha, o la maleza gana cuerpo y será necesario más producto para su control, o que si no se fertiliza o un momento lapso determinado, el efecto sobre el cultivo será menor. 
Los tiempos de traslado pueden ser el problema.

Si se suman todas las posibilidades de uso en el año se tendrá una cantidad de horas que podremos llamar Tiempo Potencial de Uso. Por ejemplo con un equipo para sembrar trigo, se puede trabajar desde el 15 de junio al 30 de julio, considerando una región de siembra donde se establece por decisión del dueño que el equipo ha de trabajar. Descontando los días de lluvia, oreo del suelo, horas nocturnas porque se ha decidido no sembrar de noche, las horas de trabajo posibles en el ejemplo son: 340 horas
Por otro lado, se tiene la capacidad de trabajo del equipo, punto que se analizó en la entrada del 4 mayo de 2018. Se supone para el ejemplo de la sembradora que la Capacidad de trabajo es de 2,25 ha/h. Es decir entonces que si el equipo trabaja las 300 horas que puede trabajar de manera potencial y de acuerdo a las posibilidades que ofrece la estacionalidad de la tarea, entonces la superficie máxima potencial será de aproximadamente 300 horas x 2,25 ha/hora = 675 ha. Puede ocurrir, por ejemplo, que el equipo en cuestión ha sembrado al terminar la temporada 550 ha. Lo cual indica que trabajó unas 550ha/ 2,25ha/h = 244 horas y que la diferencia entre 300 horas y 244 horas es de casi 56 horas. Si es posible saber que ocurrió en esas 56 horas en las que el equipo no produjo siembra, se podrá conocer lo puntos posibles a mejorar para la próxima temporada o campaña.
El problema de los stop inesperados

Posibilidades de ocurrencias en esas horas: lluvias inesperadas, traslados entre campos y entre lotes, roturas inesperadas (que superan a las estipuladas en el coeficiente de tiempo efectivo considerado en el calculo de la capcidad de trabajo), accidentes, problemas de falta de personal, falta algún insumo necesario. Como se ve, algunos pueden mejorarse para la próxima campaña, otros no.
Es posible ensayar una expresión que entregue un coeficiente que exprese la medida de la eficiencia en el uso y cuánto se puede mejorar el mismo en el futuro.  





Donde 
FE es factor de eficiencia sin unidades.
Ct (Ha/h) capacidad de trabajo de equipo en ha/h
TU Tiempo de uso en horas.
TU P Tiempo potencial de uso en horas /campaña.
El mejor resultado es que FE es 1   sea FE = 1 Es el valor máximo alcanzable. Si fuera mayor que 1 significaría que fue subestimado el tiempo potencial de uso.
Si resultara muy lejano de la unidad, por ejemplo 0,4 ó 0,3, ello significaría que el equipo esta subutilizado. 
En este último caso, si se calculara la curva de costo operativo de uso anual, el valor resultante de uso se ubicaría en el sector vertical de dicha curva. En la medida que el FE se acerque a la unidad, si se calcula el costo operativo, al ubicarlo en la curva correspondiente, se encontraría en el sector horizontal de dicha curva. 

Por más información consulte al blog.

 El limite de la ventana de siembra (o de otra tarea en consiederación), marca precisamente el fin de las posibilidades de uso en la campaña.


Datos:

2019-02-12

Sitios, páginas y Apps

El desarrollo de los sitios web, sus páginas web y las aplicaciones son elementos característicos de los equipos modernos, y que se identifican con el aumento de la productividad con un mínimo costo marginal, ampliamente compensado por un aumento en las ganancias. 


Un ejemplo de ello es una aplicación de perfil casi urbano que ayuda a bajar costos en la cosecha. Es una aplicación que conecta a los actores en tiempo real. Cosechadores por un lado y conductores de camión por otro para organizar la logística del trasporte de granos. Es decir ambas puntas se ubican entre si de manera ágil para minimizar desencuentros o tiempos de búsqueda. 

En rigor, cuando decimos aumento de costo marginal, se hace referencia al desembolso de dinero necesario para incorporar la mejora, que en realidad reduce el costo de producción total, mediante el aumento de la productividad de todo el equipo. Y cuando hablamos de bajar costos no solo hacemos referencia al cash sino al tiempo perdido en esperas, dilaciones en el tiempo de las operaciones. Esas pérdidas de tiempo son cada vez más costosas debido a las dimensiones de los equipos. Dimensiones físicas y de poder operativo.

Es que una máquina es grande o chica no por sus dimensiones visibles sino por la cantidad de trabajo que es capaz de hacer en el tiempo. Entre los los factores que determinan el tamaño de un equipo se pueden enumerar: la pericia del operador, el nivel de mantenimiento preventivo practicado, calibraciones o alistamiento de todo tipo más allá del mantenimiento. Un ejemplo de esto último para el tractor puede ser la calibración de su peso, la provisión de neumáticos de las medidas más adecuadas para la tarea (por ejemplo para enfardar con roto, neumáticos angostos), la regulación de la trocha delantera y trasera.
El uso de cubiertas radiales es también un factor importante para el aumento de la productividad de un equipo.
Asimismo, también cuentan para aumentar la capacidad e trabajo de un equipo, la cantidad de regulaciones que se ejecutan desde la cabina, cantidad de regulaciones que se hacen sobre la marcha, comunicaciones con centros de asistencia en lo que hace a repuestos, a resolución de problemas técnicos de todo tipo. Algunos de estos recursos existen desde que existe la maquinaria, como por ejemplo la capacitación del operador. Otros han sido sumados por el progreso de la tecnología aplicada en el tiempo de manera progresiva tales como el rodado radial, la oruga de goma, la plataforma draper en la cosechadora de granos y la plataforma Kemper en la picadora de forrajes.- 

2019-02-04

¿Renovar o reparar?


Evaluación de inversiones

Esta fuera de toda discusión que cambiar o no la cosechadora es una decisión importante porque influye de manera directa en el resultado de la empresa. Hacerlo en el momento oportuno, es un arte que suele diferenciar al contratista exitoso.

El concepto de inversión se refiere a la inmovilización de dinero por un período extenso, entendiéndose por tal, todo aquel que supera al año en duración. Por ello la compra de un equipo de cosecha o de un componente del mismo –por ejemplo una cosechadora—es una inversión.
También es oportuno recordar que en toda inmovilización de capital, se tiene en cuenta un interés debido que el dinero es el bien que siempre resulta exiguo y con más de una aplicación posible. Por ello que a menudo se hace referencia al costo de oportunidad del capital cuando se habla del interés. En otras palabras, “cuanto se deja de ganar” en una inversión alternativa –otra inversión--, por invertir en tal o cual negocio, por ejemplo en la cosecha.
Otro concepto a recordar en este momento es como se decide la tasa de interés a aplicar en cada inversión, siendo útil tener presente para no perderse en comparaciones inapropiadas, que se diferencia entre inversiones de bienes y servicios por un lado, e  inversiones financieras por otro. En las primeras, se invierte en bienes o servicios a fin de lograr un resultado económico, en tanto que es las segundas, se invierte en dinero para obtener también un resultado económico. Ambos grupos tienen operatorias, ciclos de recuperación,  rindes y riesgos diferentes. Y cuando se define una tasa de interés es prioritario hacer esta diferenciación, resultando no real si se considera una tasa financiera en la compra de bienes durables (cuya vida útil es mayor a un ciclo productivo o a un ejercicio).
En el caso de la maquinaria (bien durable típico) la tasa que se suele considerar ronda entre 7 y el 9 % anual, teniendo  en cuenta otros dos conceptos: a) la inflación del dinero se calcula por separado a fin de buscar su compensación, y b) la amortización es otro concepto diferente y por ende se calcula por separado. Ambos conceptos no se detallan en este momento y se dejan para otra oportunidad.
Cuando se cambia una cosechadora, se hace en función de mantener la competitividad de la empresa en el mercado, con equipos que ofrezcan seguridad de funcionamiento (menor probabilidad de roturas y por ende pérdidas de tiempo a la hora de trillar) y también reducción de costos de reparaciones. Es decir, una máquina nueva requerirá menos reparaciones (o ninguna) que una usada. Comparativamente habrá gastos que ocurren en las dos máquinas como los cambios de aceite, filtros, limpiezas. También serán los mismos gastos los de combustible y mano de obra. Los gastos diferenciales serán las reparaciones por roturas debido al uso y al desgaste de la máquina usada, que estarán ausentes en la nueva.  A fin de simplificar el cálculo y reducir la posibilidad de errores en el mismo, se consignan las diferencias entre las dos alternativas y se obvian los gastos comunes a ambas.
A fin de ejemplificar el tema, se considera  la evaluación de inversión entre dos alternativas referentes a la compra de una cosechadora nueva  que cuyo valor de compra es u$s 300.000 y su vida útil en la empresa se estima en 5 años al final de los cuales su valor de reventa es u$s 125.000 versus reparar a nuevo la máquina existente lo cual tiene un costo de u$s 40.000 y que tendrá los siguientes gastos adicionales respecto de la nueva: 1er año u$s 10.000 2do año u$s 15.000; 3er y 4to año u$s 20.000 c/u y al 5to u$s se obtienen U$S 50.000 por la venta de la máquina en el mercado del usado.  La tasa de interés considerada es del 8% anual.

En la Figura 1 se resume el cálculo de evaluación de la inversión:
Columna 1) cada año de los cinco, definiendo como año cero al de la eventual compra de una nueva o reparación de la usada.

Columna 2) Coeficiente para el cálculo del valor actual de cada erogación o entrada de dinero por la venta del equipo. El valor del coeficiente depende el tiempo trascurrido desde el momento de la erogación y de la tasa de interés (8 %). Ejemplo: en el año cero el coeficiente es 1 y su cálculo es 1/(1+0,08)0; en el año uno el coeficiente es 0,9259 y su cálculo es 1/ (1 + 0,08)1   y así sucesivamente.
Columna 3) son las erogaciones y entradas de dinero ocurridas en cada año con la máquina usada. En el año cero, se repara la máquina con una erogación de 150.000 dólares; en el año uno la erogación en reparaciones de la usada asciende a 10.000 dólares; en el año 2 a 15.000 dólares, y así sucesivamente.
Columna 4) Son los valores actuales de la erogación de cada año. Cada valor actual se calcula multiplicando la columna 3) por la columna 2). Cada monto se trae desde el  futuro al presente afectándose por el interés del dinero y por el tiempo correspondiente. La tasa aplicada es el 8%, como se dijo anteriormente en este mismo trabajo.
Columna 5) son las erogaciones y entradas de la cosechadora nueva. En el año cinco la entrada de dienro es debido a la venta de la unidad por ello su signo es positivo.
Columna 6) son los productos actuales correspondientes a la cosechadora nueva. Es el resultado de multiplicar las columnas 5) por 2).
 A través del cálculo, con los datos cargados la máquina nueva al término de 5 años ofrece un total de erogaciones (u$S 214.928) mayor a las erogaciones de la usada (u$s 168.668). La diferencia a favor de la usada es de U$S 46.260 (214.928 – 168.668).
Sensibilidad de los resultados
Los datos con los que se hacen los cálculos, no son exactos debido a la gran cantidad de variables que intervienen, y para mencionar algunos se señala: la tasa de interés, el tiempo de reposición de la cosechadora, el valor de los insumos y el valor de la mano de obra de taller aplicados  a la reparación de la usada.  Es decir en el ejemplo se puede calcular cómo varía la diferencia entre las opciones con el incremento de algún componente de la referida erogación. Entonces, una manera de evaluar la calidad y confiabilidad del resultado, es establecer su estabilidad  ante cambios en alguna de las variables consideradas. Por ejemplo, se puede prolongar el tiempo de cambio de la cosechadora (su vida útil), condiciones que se expresan en la figura 2.

Al aumentar la vida útil de la cosechadora, es decir al postergar su cambio, la diferencia entre las opciones se reduce a U$S 14.705 manteniéndose de todas maneras la conveniencia de  reparar la usada.


Los conceptos vertidos en este trabajo, apuntan a considerar uno de los métodos de cálculo para la evaluación de inversiones, haciendo centro en la renovación, o no, de una cosechadora. Los valores establecidos a manera de datos, están en el plano de la discusión y por ello se recomienda fuertemente, trabajar con los valores propios de cada empresa.
Para tener en cuenta:
Sólo se consideran las erogaciones que se diferencian entre las dos opciones a tener en cuenta –renovación de la unidad o reparación de la existente-- con lo cual se gana en claridad de cálculo y se reducen las posibilidades de cometer errores.
Es importante tener los valores propios de la empresa, a fin de alcanzar resultados más ajustados con la realidad.



2019-01-29

Empresa maquinaria - Amortizaciones


Para no quedarse

Unas de las claves para mantener el equipo es la renovación de cada unidad en el momento oportuno. Un error en este concepto puede costar muchas hectáreas de trabajo, cuando no demoler parte de la empresa misma, llegando muchas veces hasta su desaparición.

Si está pensando en el futuro de su empresa o delineando algún futuro escenario probable, es muy atinado estimar los costos que le generará la operación de nuevos equipos, con los que deberá contar para mantenerse competitivo. Será necesario afinar el lápiz para bajar costos. Compare sus estimaciones con alternativas de adquirir otras máquinas de menor valor, particularmente si bajan las hectáreas a trabajar.
Mucho se habla de costos operativos, y en ellos se incluyen los gastos como el combustible, la mano de obra, el mantenimiento y reparaciones de los equipos, los gastos en personal el cual además de las remuneraciones considera la comida, los traslados de la misma gente y el funcionamiento del campamento como es requerido.
Otro rubro de importancia operativa es el transporte del equipo en ruta, carretones, peajes, tiempos requeridos para los viajes, sólo para empezar a delinear costos.
Para lo último quedan las amortizaciones, que de no considerarlas, tal omisión comenzará a sentirse sin excepciones en el corto o en el mediano plazo.
“Yo no amortizo el equipo en esta época porque si lo hago no salgo a trabajar” se escucha algunas veces de boca de algún trajinado contratista. “Salgo al menos para pagar los sueldos, o para mantener al cliente” también se sostiene no pocas veces.
Será bueno tener en cuenta que si paga los sueldos sin amortizar lo hará por pocas campañas, ya que de a poco va abandonando su equipo al desgaste y también a la obsolescencia, implacable y veloz típica de nuestra época.
Y si lo hace para no perder el cliente quien no le permite amortizar sus herramientas, mejor sería que ese negocio con dicho cliente lo concretara la competencia. Luego cuando se queden afuera del mercado quienes no amortizan, los mismos clientes irán a buscar a los que sí lo hacen.
Si así no se puede trabajar o hacer negocio, algo no está adecuadamente manejado, porque no amortizar es asegurarse la desaparición del mercado por parte de la empresa maquinaria.
Asimismo es oportuno señalar que existen métodos para aplicar una amortización que tienen que ver con la contabilidad de la empresa o con regímenes impositivos determinados. No obstante en estas líneas se ve a la amortización como la herramienta que permite reponer a tiempo cada unidad, a fin de mantener a la empresa de manera competitiva en el mercado del servicio con equipos.

Depreciación
Hay sin duda varias maneras de practicar la amortización del equipo, lo importante es mantener una, constante en el método, y si se cambia, tener muy en claro cuál es el nuevo procedimiento y hacia cual puerto nos lleva. Si Ud hace una rotación de unidades, y todos los años cambia una, y tiene como resultado que cada unidad es remplazada en tiempo y forma como para mantener actualizado y en óptimo funcionamiento el equipo, resulta ser un procedimiento más que adecuado. Por el contrario, si sabe que su equipo no tiene la misma competitividad que hace un par de campañas pasadas, aunque tenga las mismas prestaciones, piense cómo será su equipo en dos o tres años. Y entonces tome las decisiones necesarias antes de que sea tarde y empeore la situación de la empresa y de quienes trabajan en ella.
A esta altura de nuestro análisis, podemos hacer referencia al término depreciación y recordar que por él se entiende la declinación del valor de la maquinaria debido a la edad, el uso, o la aparición de nuevas tecnologías que la vuelven obsoleta. Para compensar la depreciación y no perder el valor de la máquina, se carga una amortización sobre el costo operativo.
La depreciación de una máquina se encuentra comprendida en los llamados costos fijos que además incluyen, o deberían incluir, interés del dinero invertido, la guarda, los seguros y los impuestos que no se pueden cargar en forma directa en lo que se cobra por el servicio brindado a terceros con el equipo. Otros son los costos variables, que esta vez escapan al presente análisis.
La amortización puede ser aplicada en períodos anuales y entonces para calcular la amortización anual de una máquina en particular, tome lo que paga por ella, réstele lo que piensa obtener cuando la venda, y divida la resta por los años que estima ser su dueño. Por ejemplo, suponga una pulverizadora autopropulsada de $ 900.000 de precio de lista (en estos cálculos siempre nos referimos a valores sin IVA). Como Ud. realiza un "buen negocio" y obtiene un descuento de $ 15.000, paga por ella $ 885.000. Además espera venderla a $ 200.000 luego de usarla durante 7 años. La amortización anual será de $ 97.857 por año ($ 885.000 menos $ 200.000 dividido por 7 años).
Recordemos que lo analizado se llama depreciación económica. Existe también la depreciación impositiva, que es la porción de valor a nuevo de la máquina, que los organismos oficiales (municipios, etc.) restan, para calcular las patentes o impuestos conque gravan dicha máquina.

Tanque y tractor
Suponga que Ud. compra un tanque para el agua limpia con 3 años de uso. Paga por el $ 30.000, cuando uno nuevo de lista sale $ 50.600. Cuando lo venda luego de usarlo 10 años, espera recuperar $ 15.000. Quiere decir que la amortización anual estimada es $1.500 por año.
Entonces la pulverizadora y el tanque tienen una amortización anual total: $/año 97.857 + $/año 1.500 = $/año 99.357.
Considerando 2,5 meses de trabajo incluidos los tiempos de viaje, al trabajar unas 15.000 ha/año el equipo completo tendrá una amortización por ha de $/año 99.357 / 15.000 ha/año = 6,63 $/ha de amortización.
A este valor deberá sumarse el interés al capital, tema que dejamos para otro análisis.
Bajando el costo
Una manera de bajar el costo de la amortización, es aumentar la superficie trabajada por año. Por ejemplo si se trabajan 18.000 hectáreas, siempre que la ventana de operación anual (sumadas todas las ventanas de los lotes y/o cultivos en los que se trabaja) lo permita, se tiene la nueva situación: $/año 99.357 / 18.000 ha/año =5,52 $/ha de amortización.
Es decir que al sumar 3.000 ha de trabajo anuales, el costo de amortización baja de $/ha 6,63 a $/ha 5,52. Asimismo, el cambio implica una mayor facturación de la empresa.

Amortización ¿costo fijo o variable?
Depende del uso anual que le imprima a su equipo. Solo a los fines de cálculo se supone que una máquina tiene una vida útil (algo así como el período de tiempo promedio aproximado durante el cual se usa y luego se vende), expresada en años (15 para un tractor, luego del cual es posible que se vuelva obsoleta) y en horas (12.000 para un tractor luego del cual es posible que su desgaste disminuya su rendimiento en el trabajo). Son valores prácticos que solo sirven para estimaciones. Dividiendo las horas por los años, se tiene un valor en horas / año (12.000/15 = 800 h/año) llamado punto de indiferencia. Si el uso anual de una máquina supera el punto de indiferencia, la amortización será un costo variable "porque su reposición probablemente ser cuando se gaste". De lo contrario ser  fijo porque su reposición probablemente será antes de que se gaste.







Lo que no se amortiza
A veces en el campo se escucha “este tractor es tan viejo que no vale nada”.  Entonces  "si ya es vieja y no vale nada, démela que me la llevo", como dice un avezado conocedor de costos de maquinaria.


Curva del costo operativo.Más allá del equipo que se trate la curva del costo operativo tiene siempre la misma forma. Es asintótica a los ejes de coordenadas, es decir se hace prácticamente  paralela a ambos y por ende no los toca. Y en ella se ve como a medida que aumenta el uso anual baja el costo operativo hasta hacerse constante. Es decir aplicado un uso anual determinado, el costo se encuentra minimizado. A partir de ese valor de costo, no sirve agregar trabajo para bajar costos. Si fuera necesario bajar costos más allá de ese valor será necesario replantear la empresa con otros valores de equipos o bien con tiempos más prolongados de amortización. Esto último implica cambiar los equipos más tarde, camino que siempre será mejor que no amortizar. Finalmente puede decirse que la dilución de la amortización en el tiempo es el principal factor que hace bajar los costos con el aumento del uso anual.









Nota: el gráfico es orientativo, no pertenece al equipo analizado en el texto.




2019-01-25

Menos mal que las máquinas no hablan

El sector maquinaria hoy se enfrenta decididamente a más de una encrucijada, alguna coyuntural otra de tipo crónico.
Todos saben que el sector de la industria de la maquinaria agrícola transita una crisis derivada de la situación económica, trabada en un círculo duro de romper. El panorama en este plano se puede resumir en pocas palabras como carencia de crédito a tasas blandas, baja inversión en bienes de capital es decir pocas compras de equipos, lo cual trae aparejado un exceso de usados en los
stocks de los concesionarios. La seca que castigó los rindes hace unos meses, en las decisiones del empresario del campo influye menos debido a que él sabe de estos inconvenientes y los digiere en buena medida. Además, ya pasó. De esa crisis se sale, como en el pasado con la reactivación del crédito, la necesidad de la renovación de equipos, la aparición de la rentabilidad del negocio agrícola de la mano de buenas cosechas, de mejoras en los precios, de la demanda mundial de alimentos.

La otra crisis, es la del nivel de conocimiento en los operadores y gerentes de equipos en las empresas del campo. Y más allá de lo que muchos creen, esta crisis no es de ahora. Es crónica. Algún memorioso puede recordar que, en la época de la labranza, digamos hasta los ochenta, quienes sabían sembrar ganaban mejor que los que sabían arar, disquear, pasar un escardillo o una rastra de dientes. Quienes sabían manejar un rastrillo o una cortadora por lo general eran tan considerados como los que sabían arar. Con el trascurrir del tiempo muchos aprendieron a sembrar, y en ello ayudó mucho la aparición y difusión de la siembra directa. Aunque costó tiempo que se difundieran los conocimientos referentes a la puesta a punto uso y conservación de las sembradoras. Pocos operadores de equipos alcanzaron el nivel de operación necesario de manera oportuna. Un experto conocedor de estas máquinas, cuando analizaba equipos en uso y sus operadores solía decir “menos mal que las máquinas no hablan” en clara referencia a las razones del mal desempeño del equipo. Y ello no es porque el alcanzar el buen nivel para operar un equipo sea dificil. Más bien es dificil porque no se toma el problema en su cabal dimensión
Más recientemente y ya desde hace varios años, el que sabe aplicar fitosanitarios es mejor remunerado que el que sabe hacer otras operaciones mecanizadas.
Los operadores de equipos como las cosechadoras de granos o las picadoras de forraje son considerados en otro nivel, debido a que manejan máquinas más complejas y que están más cerca de la recolección del resultado del cultivo que los otros equipos y sus operadores.

Con la llegada de la agricultura de precisión se amplió de manera significativa el abanico de temas a aprender por parte del operador de equipos, para sacar provecho de la tecnología disponible. De más esta decir, que ello implica aumentar las prestaciones obtenidas de los equipos y su productividad. Y por ende, bajar los costos de producción. Es decir el operador además de poner a punto una sembradora, elegir una pastilla para la pulverizadora, o nivelar una rastra de discos, precisa entender de computación y de operación de los equipos desde las pantallas táctiles que lleva la cabina.
Y todo lo anterior a la agricultura de precisión para nada ha perdido vigencia, más bien se actualiza cotidianamente con el avance de los sistemas hidráulicos, eléctricos, y las exigencias de la nueva genética de las semillas la aplicación de nuevas estrategias de manejo de cultivos, entre otros aspectos.
Lo cierto es que cuando alguien se queja de que una máquina no funciona de acuerdo a las expectativas, se rompe más de la cuenta o “no rinde” lo esperado, el problema suele estar en la cabina y en la falta de capacitación y entrenamiento del operador. Y las razones pueden ser de lo más variadas, lo que no es recomendable hacer es soslayar la falta de capacitación, debido a que ello cuesta tiempo y dinero. 
Se escucha con frecuencia el planteo de que la tecnología desplaza mano de obra la cual podrá ser verdad pero en otra época. En la actualidad la tecnología desplaza mano de obra carente de capacitación y entrenamiento.

Breve prospectiva del sector maquinaria que incluye a fabricantes y usuarios

La evaluación de inversiones es un capítulo trascendente en el tema maquinaria y empresa. Solo que se lo suele manejar en el trajín diario de los negocios, como si estuviera en "piloto automático". Es decir todo el mundo lo maneja de manera intuitiva, sobre entendida. En este blog se pretende levantar el foco, ver un poco más a larga distancia que lo corriente, pretendiendo ser una ayuda en la toma de decisiones. En el contexto de actualidad, se puede hacer el siguiente análisis.

El 19 % de los dueños de campo tienen cosechadoras, un índice del protagonismo que tienen los contratistas como usuarios compradores de equipos, nos comenta Sergio Marinelli de Venado Tuerto, un referente en varios aspectos, como productor, contratista e impulsor de nuevas tecnologías.


Por otro lado, podemos decir que el sector de los contratistas esta en una situación ajustada económica y financieramente hablando.



Ello es así debido a que ahora estan cobrando en pesos los trabajos que hicieron hace 30, 60 y 90 días atrás. Y los que hagan por estos días, siembra, pulverización o fertilización, los cobrarán en esos términos y en pesos.

Ahora, bien varios de sus insumos importantes evolucionan en dólar como el gasoil y los repuestos de las máquinas y bien las mismas máquinas. Además no tienen financiación o bien la que pueden ofrecer las empresas proveedoras de equipos. En otros insumos como el gasoil se puede pagar en algunos casos a 30 días como largo plazo. Estan "algo" apretados. El puede ser una fuente de ingresos buena para la cadena producción, pero no esta claro que puede tomar el contratista, de esa fuente. Así las cosas, se hará una caja chica con el trigo para pagar deudas, reparar algún equipo que precise. Y se podrá con este recurso, llegar a la gruesa. En ese momento se comenzará a pensar en alguna inversión en equipos nuevos o en renovación de equipos. 


EL caso de los fabricantes, están faltos de crédito o bien de tasas que son admitidas por los compradores, tasas de 1 dígito. Claro que con los niveles de inflación es un poco dificil que se den este tipo de tasa. 

Entre los que menos sufrieron el año pasado, tal vez figuren los proveedores de sembradoras, que si bien tienen una baja importante respecto del año anterior, no es tan grande esa baja como en el caso de tractores, cosechadoras, cabezales, autodescargables. En todo caso habrá que esperar a abril para que comience algún movimiento de inversiones, que será con los primeros dineros de la gruesa. Lo cierto es que antes de esa fecha, pocos gastarán o invertirán a cuenta.




El servicio en la web


Los sitios web forman parte del conjunto de avances logrados en maquinaria agrícola que se han logrado en los años recientes.

Es sabido que los términos agricultura de precisión, navegación satelital, conectividad, tienen implicancias prácticas en el manejo de los equipos y en los niveles de rendimiento que se van alcanzando en el trabajo mecanizado del campo. Es decir, ayudan a aprovechar mejor los insumos tales como: el tiempo disponible para cada tarea, la superficie destinada a la siembra, y por supuesto, el agua, el combustible, las semillas, los fertilizantes y fitosanitarios. Estos son más precisamente dosificados y distribuidos tendiendo a maximizar cada vez más el resultado obtenido en las cosechas.


Tales sitios web son conocidos en el ambiente de la maquinaria hace más de 10 años, pero con el paso del tiempo, se han trasformado en recursos cada vez más completos y más amigables. Y en los últimos 2 o 3 años más o menos según la región del mundo, se han difundido con más o menos velocidad entre los usuarios de equipos agrícolas.
La pantalla de la computadora de abordo, 
la misma información en un celular, 
PC o Tablet en cualquier parte del mundo.

Y de esta manera es cada vez más fácil acceder a la información que se encuentra en el sitio web de una compañía específica dedicada al desarrollo y comercialización de equipos y servicios. Resulta que hace un tiempo, estos sitios web solo informaban sobre los modelos de la marca y sus características técnicas. Con estos desarrollos, a los sitios le suma un área cada vez más importante, conformada por diferentes páginas web, enfocadas hacia el servicio y operatividad de cada equipo. Con el tiempo y el desarrollo de la conectividad, estos servicios o sitios web son cada vez más ágiles y completos.

En estas páginas web, se ofrece información referente a un equipo que trabaja en el campo, más allá de las características técnicas de los equipos que la empresa o marca ofrece. En esta página, la información es mucho más dinámica y funcional que en una página “tradicional” del rubro, descriptiva. Por ejemplo, en el caso de la cosecha, desde la página y a través de la comunicación por red de celular, el usuario puede ver la ubicación de su equipo metro a metro en el lote, la velocidad de avance y toda la información que brinda el monitor de cabina. Es decir, como antes, el operador puede ver toda la información en el monitor de abordo, pero además la misma información en tiempo real se observa en un teléfono, o computadora, o Tablet, en el sitio web. Y es así, desde el escritorio o desde cualquier parte del planeta, en tiempo real. Por supuesto siempre que disponga de señal y conectividad necesarias. Lo mismo cabe para otros equipos como sembradoras, fertilizadoras, pulverizadoras, picadoras de forraje, entre otras. 


Asimismo, la información que se emite de cada máquina, es subida a la nube de Internet, y luego puede ser aplicada a la regulación o control del mismo equipo y otros. Es decir, con la información disponible, se pueden comparar prestaciones del mismo equipo en diferentes situaciones (campañas, lotes) y por lo tanto se pueden mejorar estas prestaciones, sencillamente por comparación entre diferentes situaciones y la puesta a punto de cada caso. Y también se pueden hacer comparaciones entre equipos, con el mismo objeto de mejora de prestaciones.
Equipos intercomunicados y comunicados con los
 centros de trabajo como acopio o provisión de insumos. 
También comunicados con otras empresas o fuentes 
como las de servicio a los equipos, a
sesoría agronómica entre otros.


Siguiendo en la misma línea de trabajo, si el usuario comparte información con el concesionario o prestador de servicio, este podrá informar al operador sobre eventuales anomalías de funcionamiento de los equipos, y adelantar o sugerir la solución conveniente. Por ejemplo, nivel bajo de aceite en un cárter, temperatura de funcionamiento de un motor o de un sistema hidráulico. Otro que puede interactuar en el panorama es el asesor agronómico con las prescripciones de cada caso referentes al manejo de un lote o de un cultivo, por ejemplo, rinde a cosecha de un híbrido.  

Otros ejemplos de uso, pueden los mixers en un patio de comidas de un tambo o de un feedlot, pulverizadoras control de plagas, fertilizadoras, picadoras de forraje.  

En la producción de alimentos, estas páginas son de gran utilidad para ajustar la información referida a la trazabilidad de los productos del campo. 
El vídeo muestra de manera resumida algunas de las posibilidades que ofrece una de las plataformas web o sitios web que se ofrecen en el mercado:

2018-09-15

Tractor, introducción, mantenimiento (1)

Cómo elegirlo

La compra de un tractor es una decisión racional que responde a factores técnico-económicos cuyo análisis previo puede ser agotador: elegir nuevo o usado, de alto o bajo precio, con gran equipamiento o estándar.



























Si se mira la oferta del mercado, las dudas se acrecentarán debido a la competencia existente en tecnología y precio entre una buena cantidad de empresas de primer nivel.
En definitiva, el usuario debe ser un verdadero técnico para evaluar todos los datos disponibles ante la decisión de adquirir un tractor.
Por ello, a manera de ayuda - y sin tener por objeto dar una receta que, por otra parte, sería poco práctica ya que cada caso en particular reúne una serie de connotaciones que lo diferencian - es que a continuación se sintetizan algunos aspectos a tener en cuenta antes de tomar la resolución final.
Tipos de tractor
Se aplican diferentes clasificaciones según convenga. Por su propulsión (simple tracción, doble tracción asistida, doble tracción, orugas). Por la potencia (grandes, medianos y chicos. Por la estructura (uso general, labranza y siembra, cultivo, viñatero, frutero.
No olvidar al elegir: tener en cuenta en la elección al servicio técnico y al tractorista.
La elección del tractor se realiza luego de definir a la máquina que irá enganchada o su barra de tiro o acoplada al acople de tres puntos.

Con barra para protección contra vuelcos
La potencia dependerá del tamaño de la máquina, y del esfuerzo de tracción que demande. La toma de potencia responderá a las exigencias de la misma máquina. El sistema hidráulico responderá a las exigencias de la máquina. El peso del tractor y su rodado responderá a las tareas a realizar. 












¿Qué es el tractor?
El tractor es un convertidor de energía 














El aprovechamiento de la potencia creciente en la evolución de del tractor exigió la aparición de modelos de mayor superficie adherente: doble tracción, neumáticos cada ve más grandes, orugas. La evolución tecnológica permitió hizo factibles esas soluciones.











Consultar más información referentes a estos temas de potencia y velocidades en la etiqueta 3 de tractor.






Cómo poner en marcha el tractor

Los controles diarios a realizar antes de poner en marcha el tractor son:

1. Verificar que el tanque de combustible haya sido llenado la noche anterior.
2. Si a la salida del tanque hay una llave de paso, constatar que esté abierta.
3. Controlar el nivel de aceite del cárter. Cuando el motor tiene un enfriador de aceite (radiador de aceite) es bueno ponerlo en marcha 1 o 2 minutos hasta que se llene dicho enfriador, detener el motor y luego medir el nivel de aceite. El tractor debe estar en posición horizontal. El nivel de aceite se encontrará entre el mínimo y el máximo de la varilla. Agregar aceite si hace falta.
4. Controlar la tensión de las correas, la presión de las cubiertas y el estado del filtro de aire.
5. Controlar el nivel de aceite del sistema hidráulico. Cada uno de estos controles los analizaremos con mayor detalle en próximas páginas.

Cómo detener un tractor
Para detener el motor luego de un tiempo prolongado de trabajo es conveniente desacelerarlo de a poco; en un primer momento llevar el acelerador de mano a un punto medio de su recorrido dejándolo en él 1 a 2 minutos. Luego colocarlo en otra posición menor de aceleración durante otro minuto, para finalmente detener el motor con el acelerador en mínima aceleración. La detención brusca aumentará la temperatura debido al corte de la circulación de agua o aire de enfriamiento. Esta recomendación es también válida para los motores sobrealimentados no sólo por las razones recién esgrimidas sino para evitar que el eje del turbocompresor continúe girando por inercia sin lubricación luego que el motor se detiene, con lo cual se acortaría sensiblemente la vida útil de aquél.
  • Cómo asentar el motor

1. Debe trabajar entre 300 a 400 horas con a máquina más pesada al tiro que va a utilizar durante su vida útil, con la carga que operará corrientemente, con el acelerador a fondo, y la marcha inmediata inferior a la aplicada normalmente.
2. Se respetarán las indicaciones sobre cambios de aceite y filtro que figuren en el manual de uso.




  • Sistemas de enfriamiento


Los más difundidos hasta el momento para motores diesel son los sistemas de enfriamiento por agua y por aire. En ambos casos su misión es mantener la temperatura de funcionamiento dentro de los límites establecidos por el fabricante.
Sin embargo, la falta de mantenimiento apropiado, sea por olvido o por desconocimiento de quien opera la máquina, hace que dicho sistema pierda eficacia. Ello origina muchos problemas en estos valiosos componentes de los equipos durante el trabajo, que en definitiva no hacen más que ocasionar grandes reparaciones e incrementar costos. Cuando el motor trabaja frío se desgastan prematuramente ciertas partes, como los cilindros, aros y cojinetes. También se genera un aumento en el consumo de combustible que se quema de manera incompleta, lo cual produce exceso de residuos barrosos, sustancias ácidas y agua que se acumulan en el cárter, acortando la vida del aceite y contribuyendo a la corrosión de los metales. Asimismo es importante la reducción de potencia disponible y la mayor generación de humo que incrementa la contaminación del medio ambiente. El aumento de la temperatura por sobre los valores normales produce la desnaturalización del aceite que interrumpe la película lubricante interpuesta entre las partes metálicas en movimiento, las que comienzan a rozarse mutuamente generando primero la fusión entre sus superficies de contacto y luego la fundición del motor.



A continuación, se analiza su constitución y funcionamiento, lo que permitirá comprender mejor las prácticas a seguir para preservar su vida útil.
  •  Sistema de enfriamiento por agua

Está compuesto por el radiador, la bomba de agua, el termostato, el ventilador, las correas y poleas, las mangueras, las cámaras del block motor, y el líquido refrigerante.
              Radiador. Su función es disipar el exceso de calor producido durante la combustión hacia el aire del ambiente a través del líquido refrigerante por su interior.
Se compone de dos cámaras, superior e inferior, conectadas entre sí por una serie de tubos rodeados de aletas que aumentan la superficie de disipación del calor.
La cámara superior recibe el líquido caliente que proviene del motor, impulsado por la bomba, y continúa su circulación enfriándose en el interior de los tubos en tanto se dirige hacia la cámara inferior para luego ingresar nuevamente en el block.
Estos sistemas trabajan a mayor presión que la atmosférica, con el fin de elevar la temperatura de ebullición del líquido de enfriamiento. Ello se logra utilizando la tapa del radiador con dos válvulas, una de presión y la otra de depresión, que permite la circulación del fluido desde y hacia el botellón de expansión, a través de una manguera de plástico o goma. Cuando la temperatura, y por ende la presión, alcanza un valor determinado, se abre la primera válvula que deja salir el exceso de vapor y líquido hacia el botellón. Luego, cuando la temperatura disminuye, y también la presión, la otra válvula permite reponer el líquido desde el botellón, evitando así la formación de vacío.
Para su cuidado verificar periódicamente que la tapa del radiador se mantenga limpia de sarro y en buen estado de funcionamiento. Cuando su junta de goma o la válvula no estén en buenas condiciones reemplazar la tapa por una nueva.
Por su parte el mantenimiento del radiador se basa en preservar limpia su parte externa manguereándola en sentido inverso a la circulación de aire; y cuidar su limpieza interior así como la de los conductos del block, cambiando el líquido de enfriamiento, y limpiando a presión el circuito en un taller especializado, con la periodicidad indicada en el manual de uso.
              Bomba de agua. Es del tipo centrífuga y está compuesta por un núcleo de paletas que empujan el líquido caliente desde el block hacia el radiador. Se acciona por el cigüeñal del motor a través de una correa en "V". En general no presenta problemas, pero de existir se procede a cambiarla por una nueva, operación sencilla y que insume poco tiempo.
              Termostato. Es una válvula que regula el nivel calórico del líquido refrigerante.
Cuando el motor está frío el termostato se cierra y anula al radiador enviando el líquido, a través de una derivación, de nuevo al block a fin de que aumente rápidamente la temperatura.
Por el contrario, cuando el calor es suficiente la válvula se abre y permite la circulación hacia el radiador manteniendo la temperatura en los niveles deseados.

El termostato es una garantía de que el motor funciona en el nivel calórico correcto. Jamás quitarlo del circuito. Es muy importante que abra a la temperatura grabada en su cuerpo. Si funciona mal o se lo saca del circuito, el motor no trabajará a temperatura conveniente. Si se desea controlar el estado del termostato, colóquelo en un recipiente sumergido en agua suspendiéndolo del borde del mismo con un hilo metálico que lo sujete desde la válvula mientras esté cerrada (que pase entre las paredes de la válvula). Coloque también un termómetro y póngalo en la hornalla de la cocina. Cuando el termostato abra fíjese la temperatura que marca el termómetro. Si no es la correcta debe reemplazarlo.
              Ventilador. Su función es impulsar aire del ambiente a través de las aletas del radiador para disipar el calor producido en la combustión.
Asimismo provee aire refrescante al block manteniendo la temperatura en los niveles deseados.
Se ubica entre el radiador y el motor y es accionado por el cigüeñal a través de la correa que también mueve a la bomba de agua.
              Correas y poleas. Las poleas del cigüeñal, bomba de agua, y ventilador están relacionadas por una correa "V" que debe tener tensión correcta, pues si está floja patina, quemándose en poco tiempo, además de perder eficiencia el ventilador y si fue tensada en exceso se sobrecargan y arruinan los rodamientos o bujes de las poleas. El mejor control consiste en presionar la correa con un dedo a la mitad de la distancia entre las poleas y cerciorarse que la flexión sea de 1 a 1,5 cm.

              Mangueras. Son los conductos de goma que conectan el block con la bomba, el radiador y la calefacción de la máquina.

Se les debe hacer un control periódico que tenga en cuenta su estado general. No deben existir resquebrajaduras por envejecimiento, rajaduras o pinchaduras que permitan la fuga del líquido.

Párrafo aparte merecen sus abrazaderas, cuyo ajuste y buen estado no deben permitir la fuga del fluido, recurriendo al cambio inmediato del elemento que acuse deficiencias.

              Cámaras del block. Son las cavidades del block que, llenas de refrigerante, envuelven a los cilindros y se mantienen limpias y libres de incrustaciones si se utiliza el líquido de enfriamiento adecuado.
También es imprescindible que la junta de la tapa de cilindros esté en buen estado, pues que si no el contenido del circuito de refrigeración se mezclará con el aceite del cárter originando graves fallas en la lubricación y la rápida fundición del motor. Esto se detecta, por ejemplo, cuando aumenta inesperadamente el nivel de aceite del cárter y cambia el color del líquido del radiador que burbujea con el motor en funcionamiento.
              Líquido de enfriamiento. Utilizar el líquido adecuado previene gran cantidad de problemas en el circuito de refrigeración.
Si se recurre al agua corriente o de pozo, porque es de bajo costo, hay disponibilidad y enfría bien, se debe recordar que:
* Si la temperatura ambiente es suficientemente baja, se congela.
* Hierve y se evapora a los 100oC.
* Oxida y corroe los metales.
* Si contiene sales formará depósitos e incrustaciones en las paredes del block y del radiador achicando la sección de los conductos hasta taparlos totalmente. A medida que esto ocurra la capacidad de enfriamiento del sistema disminuirá y comenzarán los problemas de temperatura. Cuando se limpien las incrustaciones con desincrustante, el radiador quedará como un colador lleno de agujeros, y habrá que sustituirlo.
Todo esto se evita utilizando líquidos refrigerantes que contienen anticongelantes, que hierven a mayor temperatura que el agua, y mantienen limpios los conductos.
Si por algún motivo debe recurrirse al agua, ésta deberá ser destilada, hallarse libre de sales, y trabajará eficazmente siempre que no se congele. Si se está en una zona de aguas duras, utilizar agua destilada o de lluvia. También es bueno la aplicación de antiincrustantes, pero siempre que se lo haga desde el comienzo de la vida del radiador, pues en caso contrario, al disolver las incrustaciones se destapan los agujeros producidos por éstas en las paredes de los conductos y se producen las fugas correspondientes.
En zonas frías deben utilizarse anticongelantes. Si el agua se congela reventará el radiador y el block del motor. Hay quienes para mayor seguridad drenan por la noche el agua del sistema de enfriamiento.
Si el botellón de expansión es transparente a simple vista se podrá ver el nivel del líquido. Si el motor está muy caliente y se necesita agregar refrigerante, hacerlo en pequeñas cantidades y con el motor funcionando, a fin de evitar rajaduras en el block.
  • Sistema de enfriamiento por aire

El segundo sistema es el enfriado por "aire". Sus componentes son: turbina, manga guía de aire, aletas de cilindro y cabeza de cilindro, chapas deflectoras, correas y poleas.
              Turbina, correa y polea. La correa que transmite movimiento a la turbina es en “V” y estará debidamente ajustada a fin de que no patine, pero no demasiado para no sobrecargar los rodamientos de las poleas. Para más detalle ver correa en enfriamiento por agua. La turbina es un núcleo rotativo con paletas, complementado por un segundo grupo de paletas estáticas. La función del conjunto es tomar aire del ambiente e introducirlo a presión en la manga guía de aire. Es importante controlar el rodamiento de la turbina.
*              Manga guía de aire. Consiste en un conducto de chapa que tiene su sección de entrada igual que la de la turbina y luego disminuye hacia la parte posterior del motor.
Su función es conducir el aire a presión hacia los cilindros y cabezas de éstos. Es importante que la tapa de inspección esté bien cerrada durante el funcionamiento del motor.
        Aletas de los cilindros y sus cabezas. Se hallan distribuidas en toda la superficie externa del cilindro y su cabeza, aumentando la superficie de contacto con el aire que le envía la turbina a través de la manga. La separación entre aletas es suficiente como para permitir una buena limpieza entre ellas, que deberá hacerse con aire comprimido en sentido inverso al de enfriamiento.
La periodicidad de la limpieza dependerá del ambiente en el que trabaje la máquina, aunque habrá que mantener la frecuencia mínima que indica el fabricante en el manual de uso.
También es importante que no se produzcan fugas de gasoil o aceite que salpiquen la zona de las aletas, ya que luego, con la tierra del aire, formarán una capa aislante que restará capacidad de enfriamiento al sistema.
La limpieza debe ser estricta y comprender a todos los cilindros por igual, inclusive al último, de no tan fácil acceso como los otros. Para ello se quitarán la manga que guía el aire de enfriamiento y las chapas deflectoras que envuelven las camisas aleteadas de los cilindros. Posteriormente deben manguerearse con agua en sentido inverso a la circulación de aire para permitir la salida de cualquier elemento extraño que estuviera apresado entre las aletas. Para finalizar, se arma completamente el sistema colocando las chapas deflectoras y la manga guía de aire antes de poner en funcionamiento el motor.
Este lavado nunca debe hacerse en caliente, de manera de evitar rajaduras en los metales por el rápido descenso de la temperatura.
Recuerde que en este sistema el enfriamiento depende de la capacidad de las aletas de ceder calor al ambiente.
              Chapas deflectoras. Su función es obligar al aire refrigerante a rodear totalmente los cilindros antes de volver a la atmósfera, lo cual aumenta de manera importante la eficacia del sistema. Estas chapas se deben remover cuando se limpian las aletas, pero se restituirán antes de poner el motor en funcionamiento.
  • Sistema de admisión de aire

Ya se sabe que el tractor trabaja frecuentemente inmerso en una nube de tierra que ensucia el aire que el motor aspira para realizar la combustión del gasoil. Esta situación varía de acuerdo con el trabajo y las condiciones de ambiente y suelo en las que nos encontremos. Así, será mayor la cantidad de tierra en suspensión durante una disqueada en suelo seco y arado, que en la roturación de una pastura.
La función del filtro es impedir la entrada de tierra suspendida en el aire en el motor. De lo contrario aquella ingresará a los cilindros, se mezclará con el aceite lubricante, y formará una pasta esmeril que en pocas horas de funcionamiento desgastará los aros de los pistones, rayará las camisas, los cojinetes de biela y cigüeñal, y hasta los mencionados pistones. Por supuesto que el daño que ocasiona estará estrechamente vinculado con la cantidad de tiempo que el motor trabaje sin un buen funcionamiento del filtro de aire.
El primer síntoma que se notará luego del ingreso de tierra al motor será el excesivo consumo de aceite. El resultado será la reparación del motor, con el gran gasto que ello implica. La única manera de evitar este problema, y con la que se incurre en gastos realmente menores, consiste en realizar el mantenimiento periódico del filtro de aire como a continuación se indica.
Filtro de aire seco
Este tipo de filtro se caracteriza por retener más del 99 % de las partículas en suspensión con cualquier régimen de funcionamiento del motor. Es decir que su eficiencia es realmente alta.
Por lo general está constituido por un predepurador centrífugo que elimina las partículas gruesas, un cartucho principal de celulosa, y un cartucho de seguridad de paño. Cuando el cartucho principal está sucio se enciende una luz indicadora en el tablero del tractor. Dicha suciedad genera una depresión en el conducto de admisión de aire, lo que señala que ha llegado el momento de efectuar el mantenimiento correspondiente. También existen tractores que en lugar de la señal luminosa  en el tablero poseen un indicador mecánico de depresión en el conducto de admisión. Ambos sistemas son eficaces.

Limpieza  
Consiste en limpiar el cartucho de celulosa aplicándole aire comprimido, pero poniendo especial atención en no excederse en la presión aplicada. Para ello se debe proceder de la manera siguiente: detener el motor, desmontar el cartucho filtrante, limpiar el interior de la carcasa con un trapo limpio y seco. Luego aplicar el aire comprimido en las paredes internas del cartucho haciéndolo circular en sentido inverso al que tiene durante el trabajo. Arrime la pistola del compresor lentamente al cartucho hasta que note que la celulosa comienza a vibrar en forma leve; en ese momento detenga el movimiento de aproximación y realice desde allí la limpieza. De provocar una vibración excesiva del papel éste puede rasgarse, con lo que se perderá definitivamente el elemento filtrante.
También hay quienes recurren, ante la falta de un compresor, al recurso de golpear suavemente los bordes del cartucho contra la palma de la mano, cuidando no abollar los cantos metálicos que deben sellar herméticamente contra las juntas de goma.
Otra manera de efectuar la limpieza es sumergir el elemento en una solución de detergente autorizada por el fabricante. En este caso asegúrese que el cartucho esté completamente seco antes de volver a instalarlo en su lugar.
Una vez por semana es importante asegurarse que el cartucho no ha sufrido fisuras. Esto se verifica introduciendo en su interior una lámpara encendida en un ambiente oscuro. De observarse algún haz de luz se reemplazará el elemento debido a que está roto o fisurado.
No debe limpiarse el cartucho de seguridad de paño. Si está sucio indicará que el de celulosa trabajó con roturas. El cartucho de seguridad se cambia cuando cumplió 2.000 horas de uso, o bien cuando lo indique el manual del tractor.



Limpieza del filtro de aire seco





Filtro de aire en baño de aceite
Está compuesto por un predepurador ciclónico o centrífugo y dos elementos filtrantes de malla metálica, uno fijo y otro removible para efectuar la limpieza. Ambos elementos están dentro de una carcasa cuyo fondo lo cierra un tazón provisto de aceite.
El aire con tierra es aspirado desde el motor y obligado a atravesar el predepurador ciclónico, el cual le imprime un movimiento circular que hace que las partículas más gruesas, debido a su peso, choquen con las paredes del depurador. Luego caen por gravedad y parte de ellas se depositan en el recipiente transparente (vasito) que acompaña al predepurador, otra parte cae fuera del sistema regresando a la atmósfera. El resto continúa por la columna hacia la masa de aceite, la que, impulsada por el aire, salpica las mallas metálicas. Estas, impregnadas de aceite, retienen las partículas de polvo que quedan adheridas. Cuanto más fuerte golpee el aire al aceite mayor será la salpicadura de las mallas, las que aumentarán su capacidad filtrante. Por ello, este sistema incrementa su eficiencia con el aumento del régimen del motor. Es decir, filtra mejor cuando el motor gira en pleno régimen que cuando regula. Finalmente, el aceite escurre desde las mallas hasta el fondo del tazón dejando la tierra filtrada en forma de barro. Ahora bien, la pregunta que surge es qué hacer y cuándo hacerlo para que este filtro cumpla su función de la manera más eficaz.

 Mantenimiento. La respuesta a la primera parte de la pregunta es: con el motor detenido quitar el tazón y el barro depositado en su fondo, limpiar con gasoil las paredes del tazón y sopletear también con gasoil las mallas filtrantes. Reponer con aceite nuevo y del mismo tipo del usado en el cárter del motor hasta el nivel indicado en las paredes del tazón, colocar la malla filtrante y armar nuevamente todo el conjunto. Desde luego, limpiar el prefiltro y su vasito transparente y controlar que todas las juntas y cierres estén herméticos.
La respuesta a cuándo limpiar dependerá de las condiciones de suelo y ambiente en las que se trabaje. Habrá entonces que proceder así: se comienza a trabajar con el filtro perfectamente limpio y en cada carga de gasoil se quitará el tazón, e inclinándolo lo suficiente se verá la altura que alcanzó el barro depositado en el fondo. Sin limpiar ni modificar absolutamente nada se armará de nuevo el filtro y se continuará el trabajo hasta la próxima carga de combustible. Repetir esta operación hasta que el barro haya alcanzado la altura de un centímetro. Para entonces, la tierra acumulada en el vasito del predepurador también habrá ganado un nivel propio, en el que se hará una marca visible (con pintura, por ejemplo). Luego se hará la operación de limpieza descripta, la que deberá repetirse cada vez que el nivel de tierra  en el predepurador alcance la altura de la marca.
Para finalizar recuerde que cualquiera que sea el filtro que tenga su motor deberá controlar continuamente (cuando cargue combustible) el estado de las mangueras y abrazaderas de los conductos de aire que van del filtro al motor.
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Cantidad de tierra suspendida en el aire.


La toma de aire elevada espaciará las operaciones de mantenimiento del filtro.





Para tener en cuenta
Filtro de aire seco. Cada vez que se detenga a cargar gasoil desarme el filtro de aire, limpie con un trapo la carcasa y golpee suavemente el elemento primario de celulosa contra su mano para liberarlo de la suciedad más gruesa.
Filtro de aire húmedo. Nunca limpie con nafta el filtro de aire. Piense que cuando ponga en funcionamiento el motor, el primer aire que entre en sus cilindros contendrá gases de nafta y puede llegar a producir un desastre.
Utilice siempre aceite nuevo en el tazón del filtro, nunca aceite quemado. Piense que el aceite nuevo tiene mayor poder filtrante que el quemado.

Circuito de gasoil

Si bien el gasoil que se obtiene a través de la destilación del petróleo está libre de impurezas, los sucesivos trasvases y transportes hasta que llega al tractor hacen que muchas veces se contamine principalmente con agua y tierra. Cuando contiene agua ocasiona fallas en la combustión y por lo tanto evidente pérdida de potencia, a punto tal que el tractor ni siquiera puede ponerse en movimiento. Por otra parte, como la bomba inyectora es lubricada por el mismo gasoil, se produce falta de lubricación en los lugares donde hay gotas de agua, lo cual genera roturas y desgastes prematuros.
Además, cuando el combustible tiene tierra los filtros se tapan más frecuentemente, y si asimismo pequeñas partículas de tierra alcanzan partes integrantes del circuito (bomba inyectora, bomba de alimentación, inyectores) nos obligará a realizar costosas reparaciones. Un ejemplo práctico es el descabezado de un pistón debido a que se trabó el inyector por ingreso de tierra al mismo. 

Ello hace que la pulverización  de combustible se transforme en un chorro de gasoil encendido a manera de un lanzallamas que daña por completo la cabeza del pistón y obliga a su reposición.





Estos problemas se evitan tomando sencillas precauciones al almacenar combustible en el campo, y en el mismo circuito del tractor. Por supuesto que también es importante adquirir gasoil a quien merezca nuestra confianza.














Para evitar la presencia de agua en el circuito es importante llenar el tanque del tractor al terminar la jornada. 



De lo contrario, en el volumen del tanque donde no hay gasoil habrá aire y como éste tiene vapor de agua, al descender durante la noche la temperatura ambiente se enfriarán las paredes del tanque y se condensará el vapor formando agua que, como es más pesada que el combustible, se deposita en el fondo. 
Si al terminar la jornada, y por cualquier motivo, no se llena el tanque, será conveniente drenar el agua condensada durante la noche antes de poner en marcha el tractor o previo al llenado del tanque. Así, al drenar el líquido se sacará el agua ubicada en el fondo del depósito. De no hacerlo, con el movimiento el agua se suspenderá en la masa de gasoil y entonces no podrá sacarla del depósito. La descarga por la llave de purga debe hacerse hasta que el líquido cambie de color; eso significa que dejó de salir agua y comienza a salir gasoil limpio.
También es importante observar diariamente la trampa para agua y cuando sea necesario se la drenará mediante el tapón correspondiente.
El cambio de los filtros de gasoil debe realizarse con la periodicidad que indica el fabricante en el manual de uso del tractor, de manera de evitar que el motor pierda potencia por falta de llegada de gasoil a la bomba y daños por la presencia de tierra en el circuito.
Luego del cambio de filtros se debe purgar el circuito a fin de extraer el aire introducido. Para ello se aflojarán los tornillos de purga y con la bomba de alimentación se bombeará manualmente. Al principio saldrá aire, luego comenzará a salir gasoil en forma intermitente hasta que finalmente saldrá un chorro continuo de líquido. Logrado esto se bombeará un poco más (5 o 10 emboladas)y se ajustarán los tornillos purgantes, con lo que se dará por terminada la operación.

Finalmente recuerde que hay que mantener correctamente el circuito de combustible no reparando ni regulando jamás por su cuenta la bomba inyectora ni los inyectores, pues son elementos de gran precisión y de costo elevado; cuando necesite realizar alguna reparación lleve el tractor a talleres especializados.

 Lubricación del motor

El tipo de aceite y la frecuencia de cambio son establecidos por el fabricante del tractor de acuerdo con las exigencias del motor y con los aceites disponibles en el mercado. Los datos están en el manual de uso y mantenimiento de la máquina.

También es importante recordar la necesidad de medir el nivel de aceite aproximadamente cada 8 horas de trabajo, el cual que debe estar entre el mínimo y el máximo de la varilla medidora. Es obvio que de ser necesario se agregará la cantidad que se requiera. Algo fundamental a tener en cuenta es que todo motor baja su nivel de aceite durante el funcionamiento y que asimismo deberán conocerse los datos de consumo esperables para motores diesel. La forma correcta de medir el nivel de aceite la encontrará en el punto Controles de este mismo Capítulo. Al realizar el cambio de aceite se detendrá el tractor en una superficie horizontal y en caliente, preferentemente luego de una jornada de trabajo. Esperar unos minutos para que el aceite baje al cárter, luego quitar el tapón y el filtro. Una vez que el motor descargó su líquido jamás dé golpes de arranque; si lo hace se descargará totalmente el lubricante del motor y cuando haya colocado el nuevo aceite y lo ponga en marcha transcurrirá un tiempo más o menos prolongado hasta que los conductos de lubricación vuelvan a llenarse. Mientras tanto, trabajó en seco con la consiguiente aceleración del desgaste. Por otra parte, la ventaja de quitar totalmente el aceite viejo del motor no es tal, ya que lo que queda luego del drenado y de sacar el filtro (y aún sin quitar el filtro) es realmente poco en comparación con lo que se carga en el cárter. Una vez drenado el lubricante, coloque el tapón y cerciórese de su ajuste. Luego, al colocar el filtro nuevo, moje previamente su junta de goma con un poco de aceite para que aquella no se dañe en el ajuste, que debe realizarlo firme, pero con la mano. Finalmente reponga el aceite hasta el máximo de la varilla.



Es importante no mezclar aceites de diferentes marcas porque se puede cometer el error de combinar distintas categorías que tengan aditivos de efectos contrapuestos y que se neutralicen entre sí. En tal caso los aceites se cortan y se producen fallas de lubricación.
Cuando necesite cambiar de aceite (marca o tipo) lave antes internamente el motor de la siguiente manera: reemplace el aceite viejo por el nuevo (de distinto tipo) llevando el nivel sólo hasta el mínimo de la varilla. Cambie también el filtro. Haga funcionar el motor durante 15 o 20 minutos. Luego vacíe nuevamente el cárter, cambie otra vez el filtro y reponga aceite sin uso, pero ahora hasta el máximo de la varilla. El motor estará entonces en condiciones de comenzar su trabajo con el nuevo tipo de aceite.